Una cresta sahariana dispara el calor a casi 40ºC: "Por la mañana habrá que salir con chaqueta, pero por la tarde apretará el calor"
El fresco de los últimos días tiene las horas contadas. El El fresco de los últimos días tiene las horas contadas. El calor vuelve a ganar terreno este viernes y se intensificará durante el fin de semana hasta dejar máximas cercanas a los 40 ºC en algunos puntos, con valores más propios de julio que de mediados de septiembre. El episodio alcanzará su punto álgido entre el domingo y el martes, con temperaturas entre 8 y 10 grados por encima de lo habitual en amplias zonas del país.
El responsable de este repunte es una potente cresta anticiclónica que asciende desde el Sáhara y arrastra una masa de aire cálido y seco del norte de África. Desde este viernes, los termómetros irán ganando varios grados hasta alcanzar los valores más altos entre el domingo y el martes. "Cada día prácticamente vamos a ganar varios grados más", explica a 20minutos Samuel Biener, meteorólogo de Meteored.
El calor más intenso se concentrará en el sur y suroeste peninsular, con Badajoz, Sevilla y Córdoba entre los 37 y los 39 ºC entre el domingo y el martes. En el Bajo Guadalquivir, además, "no se puede descartar que se alcancen localmente los 40 grados", apunta Biener. Las máximas serán también elevadas en otros puntos del interior: Ourense, Toledo, Cáceres, Zaragoza o Logroño se moverán en torno a los 34-36 ºC e incluso Bilbao podría alcanzar los 35 o 36 ºC el lunes si finalmente entra viento del sur en el Cantábrico oriental. "Durante el día sí que vamos a hablar de calor de plena canícula", resume el meteorólogo.
El episodio también alcanzará Canarias, donde las temperaturas volverán a subir después del descenso de los últimos días. A partir del domingo podrán superarse los 35 ºC en Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura. El relieve tendrá un papel importante en las islas: cuando el aire desciende por las montañas se recalienta, explica Biener, por lo que las temperaturas más altas se esperan en "medianías y zonas bajas" orientadas al sur y suroeste de las islas orientales.
De la chaqueta por la mañana a las máximas de pleno verano
Pese a las altas temperaturas durante el día, en buena parte del interior las noches seguirán siendo frescas. En varias capitales, especialmente en Castilla y León, las mínimas podrán "bajar 10 grados", apunta el meteorólogo, lo que dejará un marcado contraste entre el día y la noche. "Por la mañana habrá que salir con la chaqueta, pero por la tarde apretará bastante el calor", resume.
Por la mañana habrá que salir con la chaqueta, pero por la tarde apretará bastante el calor"
A estas alturas de septiembre, las horas de luz ya han disminuido y las noches son más largas. "Hay más horas nocturnas y, por lo tanto, hay más tiempo para que se produzca enfriamiento", explica a este periódico José Miguel Viñas, también meteorólogo de Meteored. De ahí que puedan convivir máximas propias de pleno verano con madrugadas frescas en buena parte del interior peninsular.
La situación será distinta en el sur y el Mediterráneo. Andalucía, Extremadura, el litoral mediterráneo y Baleares volverán a registrar noches tropicales, aunque el calor nocturno "no va a ser tan asfixiante como al comienzo de septiembre", apunta Biener. Las noches tórridas, en cambio, "parece que se quedarían reducidas a Canarias", si bien el meteorólogo no descarta que pueda registrarse alguna de forma puntual en Extremadura o Andalucía entre el lunes y el martes.
Valores “altos incluso para pleno verano”
Más allá de las máximas, las temperaturas se situarán entre 8 y 10 grados por encima de lo habitual para mediados de septiembre en amplias zonas de España. "Son anomalías muy significativas, porque son valores que serían altos incluso para pleno verano", señala Biener. Pese a ello, el episodio no será tan extremo como el de comienzos de mes y, según el meteorólogo, no se espera que cumpla los requisitos para ser considerado una ola de calor.
Lo llamativo para los expertos es que este tipo de episodios se repiten cada vez con más frecuencia en septiembre. Hace unos años, explica Viñas, una situación así "era una cosa muy excepcional", mientras que ahora "ya no nos sorprende tanto" encontrar valores más propios de la parte central del verano. Aunque alcanzar los 40 ºC sigue siendo "un pico bastante alto", superar ampliamente los 30 ºC empieza a ser más habitual. "La media de septiembre son temperaturas bastante más bajas, pero empieza a haber una tendencia clara a que se está empezando a normalizar", señala.
Los vaivenes térmicos, en cambio, sí son propios de esta época del año. Conforme avanza septiembre empiezan a llegar masas de aire más frías y se alternan períodos más frescos con otros cálidos. La diferencia, según Viñas, reside en hasta dónde vuelven a subir ahora los termómetros: “Antes venía una de estas entradas y subía luego la temperatura, pero no a valores de treinta y tantos grados". Ahora, "esto se dispara y es quizá la principal diferencia", declara.
Lo que se está constatando en diversas estaciones de nuestro país, tanto en montaña como en zonas urbanas, es que los veranos son cada vez más largos y le están comiendo terreno a las estaciones de transición como la primavera y el otoño"
El resultado es un alargamiento del tiempo propiamente veraniego más allá de los meses de junio, julio y agosto, tanto hacia la primavera como hacia el otoño. Hay un estiramiento de lo que sería el periodo estival", explica Viñas. El meteorólogo de Meteored recuerda, además, que este mismo año mayo ya dejó un episodio muy destacado de calor antes de un verano de récord y apunta que esta prolongación se aprecia incluso con más claridad al final de la estación. Biener coincide: "Lo que se está constatando en diversas estaciones de nuestro país, tanto en montaña como en zonas urbanas, es que los veranos son cada vez más largos y le están comiendo terreno a las estaciones de transición como la primavera y el otoño".
El calor dará tregua a partir del miércoles
El escenario podría empezar a cambiar a mediados de la próxima semana: a partir del miércoles se espera un descenso de las temperaturas. Biener apunta a la entrada de “un descuelgue de aire frío” que dejaría un “ambiente algo más fresco, sobre todo en el este”, además de algunas tormentas. La previsión todavía presenta bastante incertidumbre, aunque por ahora "no se ve una situación de inestabilidad acusada y generalizada".
La bajada, además, podría durar poco. Las previsiones apuntan a una nueva subida de las temperaturas hacia el siguiente fin de semana, aunque la previsión se encuentra ya "en el límite" como para concretar el escenario. "Parece que el conjunto de la próxima semana va a ser cálido y que, aunque venga ese bajón, no va a tener continuidad", aclara Viñas.
De cumplirse la previsión actual, el descenso duraría apenas un par de días antes de que las temperaturas volvieran a remontar. La transición sería "muy rápida" y después volvería a "subir la temperatura el siguiente fin de semana", concluye Viñas.