Moncloa hace equilibrismo para no disgustar a Marruecos y rebajar el enfado de sus socios por no señalarlo en la crisis de Ceuta

Moncloa hace equilibrismo para no disgustar a Marruecos y rebajar el enfado de sus socios por no señalarlo en la crisis de Ceuta

La parte socialista del Gobierno se ha quedado sola en su exoneración a Marruecos de la entrada masiva de 80.000 personas en Ceuta. Hay, desde luego, pocos asuntos que puedan conseguir el consenso de partidos tan antagónicos como Vox y Bildu, Sumar y el PP, PNV y ERC o Podemos y Junts. Todos coinciden en que es imposible que el régimen alauí no supiera lo que se estaba preparando en su territorio, y los menos asertivos apuntan a que, como mínimo, este es responsable "por omisión". Entre estas formaciones hay varios socios parlamentarios de un PSOE que se enfrenta a la coyuntura de que el enfado de estos no vaya a más mientras trata de no disgustar al vecino mediterráneo.

De Pedro Sánchez a José Manuel Albares, pasando por Fernando Grande-Marlaska y Elma Saiz, la respuesta oficial es que "no existe ninguna evidencia o información de los servicios de inteligencia" que apunte a que Marruecos esté detrás de una crisis que ha dejado Ceuta al borde del conflicto social. "En ningún momento hemos dicho que lo descartemos", aseguran fuentes de Moncloa, pero el Gobierno, dicen, tiene que actuar en función a "hechos y evidencias". "El resto son opiniones", ahondan.

El propio presidente Sánchez aseguró este lunes en su entrevista en la Cadena Ser que el Ejecutivo sigue investigando lo que ocurrió el 30 de julio y mostró su disconformidad con los "comentarios" y "acusaciones graves y gratuitas" contra Marruecos por parte de la oposición y otras fuerzas políticas. En el Gobierno, además de a los "hechos", se agarran a la "responsabilidad institucional" para no señalar a un socio inevitable como el país africano.

También a que estos "hechos" por el momento solo conducen a que en los instantes más dramáticos de la crisis, cuando 80.000 personas habían cruzado la frontera, Marruecos colaboró con el Ejecutivo español. "Marruecos tomó la decisión de levantar la frontera sin preguntar quién volvía. Mayor hecho de colaboración no se nos puede ocurrir", aseveran en Moncloa sobre la disposición del Gobierno el país africano a permitir el regreso "del 90%" de los inmigrantes irregulares en apenas unas horas.

Sánchez "trató a la gente de tonta"

Con todo, el presidente se enfrentará este jueves al escrutinio del Congreso, en una comparecencia que llega más de un mes después del estallido de la crisis y unas vacaciones en La Mareta (Lanzarote) muy criticadas por todo el espectro político. Es de esperar que Sánchez tenga que encajar las críticas, con sus particularidades, de todas las formaciones de la Cámara Baja, no solo en lo referente a su posición con Marruecos, sino también en la respuesta del Gobierno a lo acontecido en Ceuta.

Este mismo martes, la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, aseguró que "no está gestionando adecuadamente esta crisis y no está dando las explicaciones reales". Sánchez, dijo, "trató a la gente de tonta" durante su entrevista en la Cadena Ser porque "todo el mundo sabe" que Marruecos está detrás de la entrada masiva del 30 de julio. "Tiene que hacer un ejercicio de transparencia y explicar si Marruecos nos está amenazando con algo", expresó.

En el propio seno del Gobierno también han surgido las críticas por la exculpación a Marruecos. El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, aseguraba esta semana que era "evidente" que "nada de lo que sucede en la frontera marroquí ocurre sin el control de una de las policías mejor equipadas de África" y fuentes de Sumar aseguraban en privado que denotan en el presidente una falta de autocrítica.

También ERC, en palabras de su líder, Oriol Junqueras, aseguró que "es muy difícil de creer" que "un país como Marruecos, que destina muchos recursos al control de su sociedad, no supiera que había decenas de miles de personas a punto de cruzar la frontera". Y otras formaciones como Bildu, que durante esta legislatura no ha acostumbrado a protagonizar salidas de tono con el Gobierno, llegó a calificarlo de "pagafantas" del régimen alauí.

Los "bulos esparcidos" por Rusia e Israel

Entretanto, el Gobierno sí dice tener evidencias de que "la internacional ultra, los foros digitales de Israel y Rusia, amplificaron lo sucedido en Ceuta con el ánimo de fracturar Europa y España", una idea en la que este lunes incidió el presidente del Gobierno, que acusó a ambos de "esparcir bulos" en los momentos más críticos de los hechos.

Efectivamente, la Comisión Europea constató, tras el estallido de la crisis, un movimiento coordinado en las redes que apuntaban a actores rusos que buscaban "magnificar" lo que estaba sucediendo y presentarlo como fracaso de la política comunitaria, aunque entonces —y todavía hoy— no señaló a Israel. Eso, en cualquier caso, tampoco explica quién o quiénes pueden estar detrás del asalto fronterizo.

El país hebreo ha acusado a Pedro Sánchez de "mentir descaradamente" en sus acusaciones mientras que Rusia le ha exigido que presente pruebas de las mismas. "Cuando hay acusaciones debe haber hechos concretos que después requieren verificación. Y sólo después de esto se puede hablar sobre una acusación que, de alguna forma, pueda ser tomada en serio", ha asegurado en las últimas horas la portavoz de Exteriores rusa, María Zajárova. En cuanto a si el presidente o el Gobierno se plantea presentar dichas pruebas, desde Moncloa aseguran con claridad meridiana: "No vamos a entrar en esos juegos".