La violencia es el peor compañero de unas elecciones

La violencia es el peor compañero de unas elecciones

Más de 100 detenidos en Barcelona tras una noche de destrozos, un intento violento de impedir un mitin en La Coruña, disturbios en una autovía en Madrid... La calle ha sufrido en solo siete días una degradación evidente y aún no está claro si es por brotes de violencia independiente o si hay un hilo que los conecta.

Instituciones y partidos tienen la responsabilidad de no alimentar este clima de violencia. Y quienes estén detrás deberían saber que estos experimentos suelen acabar con un resultado electoral diferente al esperado. La violencia es incompatible con la democracia, y más en elecciones.