Colau, Delgado y Bustinduy: Frente Amplio moldea una campaña con un "liderazgo coral" que muestre su variedad de perfiles

Colau, Delgado y Bustinduy: Frente Amplio moldea una campaña con un "liderazgo coral" que muestre su variedad de perfiles

Desde la marcha de Yolanda Díaz, el asunto más delicado en los últimos meses en Sumar, ahora Frente Amplio, ha sido el del liderazgo. Durante casi un año, los diferentes dirigentes del espacio pedían paciencia y apuntaban a que este surgiría de manera "natural". Sin embargo, el adelanto electoral volvió a pillar a la izquierda con los deberes sin hacer y sin un candidato ni mucho menos claro. Es más: se llegó a un punto en el que, ante la inexistencia de este, la ministra Mónica García llegó a mostrar su disposición a dar un paso al frente a pesar de que eso conllevase faltar a su compromiso de centrarse en su candidatura a la Comunidad de Madrid. La aparición de Ada Colau casi en el tiempo de descuento terminó de sumir a Frente Amplio en un círculo de confusión e incertidumbre, y finalmente la exalcaldesa de Barcelona fue la elegida por las formaciones que componen la alianza como su principal líder.

Pero, paralelamente a la inexistencia de una gran cabeza visible, en la coalición defendían en todo momento que aspiraban a más que a un liderazgo ordinario e insistían en que el objetivo era alcanzar uno "coral" que representase la pluralidad y variedad de perfiles del espacio. Eso es lo que Frente Amplio trata de potenciar con sus últimos movimientos, pues, por mucho que sea Ada Colau la que ejercerá como faro, al contrario que hace tres años y medio, con Yolanda Díaz claramente al frente, la alianza ha diversificado el protagonismo en otros activos electorales, principalmente en su cabeza de lista por Madrid, Emilio Delgado, y en el recién nombrado portavoz de campaña, Pablo Bustinduy.

A lo largo de los últimos meses diferentes voces en el espacio no han ocultado en privado que, si el ministro de Derechos Sociales hubiese aceptado, la cuestión del liderazgo habría estado resuelta en marzo. Bustinduy ha sido siempre el gran favorito de todas las formaciones que integraban el antiguo Sumar (IU, Comunes, Más Madrid y Movimiento Sumar), pero desde que Díaz anunciase en febrero que daba un paso al lado se ha descartado cada vez que el asunto ha salido a relucir arguyendo que no consideraba que fuera "el papel" que tenía que representar en el futuro. Eso sí, prometía que no abandonaría la primera línea y contribuiría a construir un proyecto fuerte.

Esa promesa se traduce ahora en la asunción de la Portavocía de la campaña, lo que implica que será una de las grandes caras visibles del espacio de aquí al 29N y participará en numerosos actos que Frente Amplio todavía no ha terminado de cerrar. Mientras el PSOE y el PP, e incluso Vox, sí han estado protagonizando esta semana diferentes mítines de precampaña, la coalición solo se ha reunido para un evento público el pasado sábado 17 de octubre, para su presentación en sociedad.

Con todo, desde Frente Amplio aseguran que "Pablo Bustinduy ha mostrado desde el comienzo su apoyo total a la coalición electoral y su disposición para trabajar intensamente en esta campaña". El ministro es, además, con permiso de Ada Colau, el principal activo de la alianza en materia de vivienda, al menos durante esta legislatura. Defendió en abril el decreto de la prórroga de alquileres que acabó decayendo en el Congreso y defendió en octubre una de las dos normas que también tumbaron la Cámara Baja y precipitaron el adelanto electoral.

Y estas elecciones, como se ha encargado de repetir tanto Bustinduy como el resto de dirigentes de Frente Amplio, van a ser "un referéndum sobre la vivienda", que será el gran tema en el que la alianza pondrá el foco en los próximos días, además de otros asuntos como las pensiones, los salarios y el desarrollo tecnológico.

"Una credibilidad que no tiene nadie en la política"

El propio Pablo Bustinduy atendía este viernes a la prensa y con sus declaraciones dejaba entrever que, junto a él, Ada Colau y Emilio Delgado van a ser las dos personas sobre las que pivote la campaña, el binomio con el que la izquierda busca dar la vuelta a las encuestas (por el momento, las más optimistas no le otorgan más de 10 escaños a Frente Amplio, menos aún tras su fracaso en la unidad con Podemos).

"Vamos a defender los derechos de la gente trabajadora y lo vamos a hacer con una credibilidad que no tiene nadie ahora mismo en la política española: la que tiene Ada Colau para defender el derecho a la vivienda y la que tiene Emilio Delgado para defender las condiciones de vida de la gente trabajadora en este país", aseguró el ministro de Derechos Sociales.

Tanto Colau como Delgado fueron los dos líderes más aclamados durante la presentación en sociedad de Frente Amplio y esta semana han sido los que más entrevistas han concedido a los medios de comunicación. La alianza confía en el bagaje de la exalcaldesa de Barcelona y en su activismo por la vivienda, un activismo precursor que comenzó a ejercer cuando en este país el problema habitacional aún no merecía la atención de la sociedad. Además, como confirmó el pasado jueves, Colau ya recibió tras las elecciones de 2023 una oferta para ser ministra del actual Gobierno de coalición, lo que demuestra el enorme activo que desde hace años supone para la izquierda.

Delgado, por su parte, ha ido ganando protagonismo a lo largo de esta legislatura como portavoz adjunto de Más Madrid en la Asamblea regional. Aunque lleva en política prácticamente desde el germen mismo de Podemos, hace más de 10 años, se ha erigido en una novedad en la primera línea de la izquierda, con un discurso cercano y directo, y ha sido uno de los primeros líderes progresistas en abordar la creciente preocupación de la población por la seguridad y la inmigración (también entre su electorado) y en reclamar a su espacio que aborde ambos debates para evitar que lo capitalice la extrema derecha.