José Luis García Sánchez: había que deshacer la casa
Mediada la década de los sesenta la EOC (Escuela Oficial de Cine), en la que se había formado una de las más brillantes generaciones de cineastas españoles, era un caserón destartalado con el mobiliario desvencijado y los alumnos cabreados. El régimen había empezado a hartarse de que aquel centro de enseñanza se hubiera convertido en un reducto de reflexión y creación en libertad, “un nido de rojos” que les estaba tocando las narices con demasiada frecuencia. Y así se inició un intento de desmantelar la escuela y, a medio plazo, situar a sus más fieles docentes en una futura y desideologizada facultad universitaria.