David Bowie, el gran seductor
David Bowie nos dejó en 2016. Por sorpresa: pudoroso, había ocultado el diagnóstico de su cáncer. También han pasado 10 años de la publicación de su último álbum, Blackstar (sí, luego saldría Toy, pero aquel era un disco sacado del frigorífico, inicialmente rechazado por una discográfica bastante obtusa). En verdad, se le echa en falta: como artista, Bowie tenía una pasmosa capacidad para sintetizar muchas tendencias musicales del momento; aparte, era un agudo observador del mundo que le rodeaba. Tenía incluso una privilegiada capacidad para intuir detalles del futuro. En 1999, en conversación con Jeremy Paxman, periodista de la BBC que le miraba escéptico, afirmaba que nuestra vida iba a cambiar radicalmente con la creciente presencia de Internet.