La escalada del euríbor por la guerra de Irán dispara un 21% los embargos de viviendas por impago de hipotecas
El problema de la vivienda tiene una de sus manifestaciones más cruda en el aumento de las ejecuciones hipotecarias. Los embargos de viviendas por el impago de hipotecas acumulan tres trimestres consecutivos con fuertes subidas. Según los datos publicados este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística (INE), solo en el último año este tipo de expedientes se han disparado un 20,9% con respecto al segundo trimestre de 2025. Este incremento se produce en plena escalada del euríbor a consecuencia de la guerra de Irán, un escenario que vuelve a apretar a los hogares hipotecados con la vivienda todavía por terminar pagar.
Entre abril y junio se iniciaron un total de 4.090 ejecuciones hipotecarias sobre viviendas, 863 más que en los mismos tres meses del año pasado. Casi tres cuartas partes de estos embargos se correspondieron viviendas habituales. En particular, estos procedimientos crecieron un 27,5% con respecto al año pasado hasta llegar a los 3.703, la mayor cifra trimestral desde principios de 2017. Este récord en nueve años es fruto del paulatino incremento que llevan experimentando a lo largo de los últimos tres año, aunque el ritmo de crecimiento se ha frenado liegamente en los últimos tres meses con respecto a la subida interanual del 37,2% anotada a principios de año.
Como suele ser habitual, la mayoría de procedimientos de embargo se concentran sobre hipotecas firmadas durante los años de la burbuja inmobiliaria. Según los datos del INE, más de la mitad de las ejecuciones hipotecarias iniciadas sobre viviendas en el segundo trimestre de este año corresponde a hipotecas firmadas antes de 2008 (53,9%). Fueron los años del crédito fácil y en los que, además, la mayoría de préstamos para la compra de una casa se concedieron a tipo variable, lo que los deja más expuestos ante futuras subidas de los tipos de interés que se traduzcan en el encarecimiento de las cuotas.
En los últimos meses, el euríbor, que es el tipo de referencia para la inmensa mayoría de hipotecas variables en España, se ha disparado a consecuencia de la guerra de Irán. El conflicto bélico ha elevado la incertidumbre sobre el suministro energético y, con ello, también su precio, lo que se está traduciendo en una creciente inflación. Ante esta situación, el Banco Central Europeo ha vuelto a subir los tipos de interés oficiales. Acometió una primera subida en junio —la primera en tres años— y repitió la misma decisión la semana pasada, dejando en el 2,5% la facilidad de depósito, que es la tasa que marca la evolución del euríbor de las hipotecas o el coste de los préstamos.
En paralelo, esta situación también ha presionado al alza el euríbor. En mayo este indicador llegó a situarse en el 2,8%. Fue entonces su marca más elevada desde septiembre de 2024. Y, pese a la leve corrección del mes siguiente, ha seguido creciendo hasta rozar el 3% en agosto, una cota sin precedentes en los últimos dos años. Esta misma semana lleva tres días consecutivos superando el 3,3% en tasa diaria después de conocerse la subida de tipos del BCE, lo que sitúa la media provisional de septiembre en el 3,16%.
La ejecución hipotecaria es el procedimiento que se inicia cuando, ante el impago de una hipoteca, el banco reclama por vía judicial el dinero que se debe, pudiendo llegar a quedarse con la vivienda para saldar la deuda. De este modo, aunque no todas las ejecuciones hipotecarias terminan en desahucio, sí pueden desembocar en un desalojo si el propietario no consigue hacer frente a la deuda y el procedimiento culmina con la pérdida de la vivienda.
Bajando al detalle por comunidades, Andalucía fue la región que concentró un mayor volumen de ejecuciones sobre viviendas en el segundo trimestre, con un total de 1.154. La siguieron Cataluña (1.079), Comunidad Valenciana (717) y Madrid (524). Sin embargo, la evolución con respecto al año pasado fue muy dispar. En la Comunidad de Madrid, Cataluña y Andalucía este tipo de procedimientos han crecido respectivamente un 44,4%, un 32,9% y un 24,2% con respecto al segundo trimestre de 2025, mientras que en la Comunidad Valenciana se han reducido un 6,9%.
Pese al abultado incremento a nivel nacional, las ejecuciones hipotecarias sobre viviendas siguen lejos de las cifras récord registradas durante la crisis. En el segundo trimestre de 2014 —año en el que comienza la serie del INE—, llegaron a iniciarse 19.246 procedimientos de embargo de viviendas por impago de hipotecas.