El PP presiona a Sánchez para poner fecha a la "normalidad" en Ceuta y cree que solo devolverá a los inmigrantes bajo "chantaje"

El PP presiona a Sánchez para poner fecha a la "normalidad" en Ceuta y cree que solo devolverá a los inmigrantes bajo "chantaje"

Prácticamente desde que se produjo la entrada masiva de más de 70.000 personas a Ceuta, el Partido Popular ha defendido que la única solución para que la ciudad autónoma retome el funcionamiento habitual pasa por devolver a Marruecos a todos los inmigrantes que accedieron de forma irregular a territorio español los días 30 y 31 de julio. Así lo han reiterado tanto desde la dirección nacional como el propio presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas. Pero este lunes elevaron la presión sobre Pedro Sánchez al exigirle que fije una fecha para el restablecimiento de la normalidad. "Los ciudadanos de Ceuta pedimos que se fije una fecha para volver a la normalidad", exigió Vivas, reclamando un calendario concreto para "poner fin a la invasión".

En un primer momento, al inicio de la crisis, los ministros de Interior y Exteriores prometieron la devolución a Marruecos de "hasta la última persona" que hubiera entrado de forma ilegal en territorio español. Sin embargo, con el paso de las semanas, varios miembros del Ejecutivo fueron matizando ese compromiso al subrayar que las devoluciones se llevarán a cabo "siempre dentro de los márgenes de la ley". Este lunes, además, Pedro Sánchez rebajó las expectativas durante la reunión interparlamentaria del Grupo Socialista. Se comprometió a "devolver la normalidad" a Ceuta, aunque evitó fijar un horizonte temporal, y aseguró que quienes tengan derecho al asilo "lo tendrán en España", en cumplimiento de la legislación vigente, mientras que quienes no reúnan los requisitos "serán devueltos".

La exigencia de una fecha concreta constituye una nueva forma de presión del PP sobre un Ejecutivo que, a juicio de los populares, solo devolverá a todos los inmigrantes que permanecen en territorio español "a cambio de algo", es decir, tras realizar algún tipo de cesión a Marruecos, según consideran en Génova. El propio Feijóo apuntó este lunes a la existencia de un plan orquestado desde el reino alauita que comenzaría "con la invasión", continuaría con "la resignación de la población local y la indolencia del resto de españoles", y concluiría "con algún tipo de cesión al país vecino", en connivencia con el Gobierno presidido por Pedro Sánchez. Sin embargo, añadió, "la reacción del presidente Vivas y del pueblo ceutí, secundada por la mayoría de los españoles", habrían frustrado dicho plan.

"Sabemos que este Gobierno siempre consigue algo a cambio de algo", sostienen las mismas fuentes populares, que señalan directamente a Sánchez porque, en su opinión, "es bueno cediendo a chantajes, y más cuando hay una motivación oculta, que pensamos que la hay", enfatizan desde la dirección popular. Se refieren al espionaje a altos cargos del Gobierno mediante el software Pegasus, un episodio que ha llevado al PP a sembrar dudas sobre el viraje en la política exterior con Marruecos y sobre la "permisividad" con la que, consideran, el jefe del Ejecutivo se relaciona con el país vecino.

Por ello, creen que la crisis en Ceuta se va a solucionar "cuando el Gobierno ceda en algo porque si fuera a cambio de nada, ya estarían devueltos", insisten en el PP. Para apuntalar el argumento de que a "Sánchez nunca le dan nada gratis" recuerdan el giro histórico de la política exterior del país al respaldar la propuesta de Rabat para el Sáhara Occidental, que plantea la conversión de la antigua colonia española en una región autónoma dentro de Marruecos; así como la amnistía a los independentistas.

La tranquilidad no volverá a la ciudad autónoma hasta que no retornen todos aquellos que "la ocuparon ilegalmente", recordó Feijóo, quien también exigió conocer "con qué instrumentos y en qué plazos van a ser retornados". De momento, en las filas populares rechazan un reparto por la Península de los inmigrantes al considerar que la agilización de los retornos —que a su juicio no se estaría produciendo— depende de la "voluntad política" de ambas partes. En este sentido, reclaman reforzar los funcionarios de Extranjería encargado de tramitar los expedientes de devolución y ponen como ejemplo el fortalecimiento de dichas unidades llevado a cabo para gestionar las solicitudes de nacionalidad vinculadas a la conocida como 'ley de nietos'. Si fue posible entonces, sostienen en Génova, el Gobierno "también puede poner refuerzos para devolverlos a todos cuanto antes".

El presidente ceutí también ve como única vía para volver a la situación previa a la entrada masiva "el retorno a su país de origen de los invasores". De no hacerlo, afirmó, se sentaría un precedente y significaría "que no estaríamos evitando que mañana se vuelva a repetir la avalancha; no con 80.000, sino con 200.000 o 300.000", advirtió. Únicamente hace falta, según afirmó, "voluntad política" ya que, según sostuvo, "España ha demostrado que cuando se quieren hacer complejas operaciones, si se quiere y se ponen medios, se puede", apostilló para sugerir una falta de implicación del Gobierno.

Sin embargo, todo apunta a que el proceso de devolución se alargará en el tiempo. Según la resolución firmada el pasado 4 de septiembre por el Ministerio de Transportes para autorizar el alojamiento de inmigrantes en carpas instaladas en el puerto de Ceuta, el Gobierno no prevé completar la tramitación de los expedientes, bien de expulsión o bien de asilo, al menos finales de este año, con posibilidad de que los procedimientos se alarguen hasta 2027.

De este modo, a la espera de que el Gobierno concrete cómo y cuándo resolverá la situación de los miles de inmigrantes que permanecen en Ceuta, el PP ha encontrado en la gestión de las devoluciones una de sus principales armas de confrontación con Sánchez. La exigencia de fechas concretas, el rechazo al reparto por las comunidades autónomas y la sospecha de que el Ejecutivo acabará realizando algún tipo de cesión a Marruecos conforman una estrategia con la que Génova pretende mantener la presión sobre Moncloa y el foco sobre una crisis que, más de un mes después, sigue sin una solución definitiva a la vista.