Coreografía de un desahucio: “Cuando se acercaba el desalojo, empecé a bailar por todos los rincones de la casa”
La bailarina y coreógrafa Paloma Díaz (Madrid, 56 años) ha tenido que abandonar la casa en la que ha vivido 27 años. El propietario de todo el edificio de La Palma, 15, situado en el centro de Madrid, lo ha vendido a un fondo buitre y los inquilinos se han visto forzados a desalojarlo. “Cuando me fui en enero, era ya la última que quedaba. Estuve un año y medio peleando acompañada por el Sindicato de Inquilinas e Inquilinos, intentando dialogar, buscando soluciones”, explica la creadora a este periódico. Pero tras todo ese tiempo de lucha y agotada por mantener la esperanza, “una emoción rebelde”, como dijo Gloria Steinem, la bailarina también acabó marchándose. “Fue por salud mental. Y en el mismo momento en el que entregué las llaves, cambiaron la cerradura delante de mí. Horrible”.