La jueza abre la puerta a investigar la respuesta del Gobierno ante los avisos sobre la entrada masiva de inmigrantes en Ceuta
La jueza que acaba de asumir la causa por la entrada masiva de inmigrantes en Ceuta a finales de julio considera que es necesario investigar la respuesta que se dio a la crisis por parte de España. En un auto de este lunes, se refiere concretamente a la reacción "dentro de territorio español" ante "las alertas" que precedieron a la llegada masiva de inmigrantes procedentes de Marruecos los días 30 y 31 de julio.
La magistrada, que este mismo lunes se declaró competente para instruir, quiere determinar si se articularon "adecuados medios de respuesta" para hacer frente a lo sucedido a final de julio, si se atendió a las alertas precias y que "incidencia" han podido tener las distintas actuaciones de España "en los efectos producidos por esta entrada masiva".
María Tardón dedica 26 folios a argumentar por qué le corresponde a su juzgado de la Audiencia Nacional investigar lo sucedido en la frontera de Ceuta y Marruecos. Entre otras cuestiones, se detuvo a analizar la situación que precedió al 30 de julio, concretamente el llamamiento realizado a través de redes sociales y su viralización.
Tomando como sustento el informe aportado por la Policía Nacional, el escrito de la magistrada explica que en un inicio surgieron "mensajes muy claros y directos" que incitaban a cruzar la frontera. Aquello derivó a partir del 29 de julio a "grupos cerrados de mensajería como WhatsApp, con mensajes más concretos de coordinación operativa y recomendaciones sobre modos de llevarlo acabo".
Tras explicar esto último, María Tardón apunta que "la confluencia de estos factores" fue detectada por el Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF) de la Policía Nacional, la misma unidad que ha elaborado el informe policial aportado a la causa. La instructora hace alusión concreta a la alerta que emitió el CENIF el 29 de julio, referida a un "riesgo extremo para un escenario de entradas a nado + salto a la valla de forma coordinada".
En su comparecencia de la semana pasada en el Congreso de los Diputados, el presidente del Gobierno hizo alusión a las alertas previas a la entrada masiva de personas migrantes. Dijo que no iban más allá de lo "rutinario" y que ninguno de los avisos "previó ni la escala ni la probabilidad de lo que se produjo después". Respecto a la alerta del CNI sobre la convocatoria realizada en un grupo de Facebook integrado por 180.000 migrantes, Sánchez aseguró que "estos llamamientos en redes no son excepcionales". La semana pasada, el Ministerio del Interior se refirió a la alerta del CENIF del 29 de julio y trató de restarle peso. "Se trató de una alerta de riesgo frecuente que no incluyó alusión alguna a una posible entrada masiva el día siguiente", comunicó la cartera de Fernando Grande-Marlaska.
Cinco niveles de actuación
La resolución de María Tardón es clara al señalar que el traspaso de la frontera entre Marruecos y Ceuta no fue una decisión espontánea de decenas de miles de personas, sino que atendió a un proceso planificado y con una intención ajena a la migratoria. La magistrada se refiere a una "estructura de al menos cinco niveles": tres grupos dentro de los cuales "es posible señalar personas concretas" y dos en los que "no es posible la identificación de autores materiales". Según describe la instructora, solo es posible entender lo sucedido si se parte desde el análisis de esta estructura jerárquica.
En el primer nivel está "la masa de personas" que cruzó la frontera a través del Espigón de El Tarajal. La mayor parte retornó a Marruecos de forma "casi inmediata", lo que lleva a la jueza de la Audiencia Nacional a concluir que "la finalidad última de esta gran mayoría no responde, en absoluto, a una intención migratoria".
Tardón sitúa en un "segundo nivel" a "los dinamizadores del mensaje". Son aquellos que, a través de las redes sociales, promocionaron, difundieron y viralizaron la convocatoria". De acuerdo con el auto de este lunes, "determinados perfiles y números de teléfono" intervinieron "de forma decisiva" y tuvieron una "gran trascendencia" en el llamamiento a cruzar la frontera. Tal y como apuntó la Policía Nacional, el 90,8% de los números de teléfono tenían prefijo marroquí.
El tercer nivel del que habla la magistrada agrupa a los "organizadores del flujo de personas sobre el terreno". Es aquí donde se incluyen los agentes uniformados de la Policía de Marruecos y otros, no uniformados, que impartían "instrucciones a los primeros". Tardón ve claro que organizar semejante flujo migratorio debió requerir una "extraordinaria capacidad de movilización". Teniendo en cuenta que hubo tres oleadas con distintos perfiles de migrantes, la instructora da por sentado que hubo una "planificación previa".
Es aquí donde entran en juego los niveles cuarto y quinto, conformados por actores que aún no son identificables. La jueza da por bueno el análisis de la Policía Nacional a este respecto. Explica que, si se compara con las entradas masivas de migrantes de 2021 y 2024, lo sucedido en julio deja ver "un cierto proceso de depuración o mejora". De esta forma, la instructora desliza de forma velada que tras esta crisis se esconden los mismos autores de las que tuvieron lugar en años precedentes.
Si en el nivel 4 se encuentran quienes planificaron la entrada masiva a Ceuta este julio, en el quinto están "quienes se encargaron de su dirección". Se trata de actores con "una alta capacidad de influencia" sobre "personas vinculadas a las fuerzas de seguridad de Marruecos". Son "personas o instituciones con la capacidad y experiencia necesaria para formar parte del nivel de planificación del proceso".