Comisiones de más
A pesar del titular, este no es un escrito sobre la política bancaria. Es, simplemente, sobre política. Sobre la que se ha instaurado para crear comisiones de investigación, como en la peli, todas a la vez en todas partes; ahora mismo suman casi una decena entre el Congreso y las del Senado. Cierto es que serían menos necesarias si no hubiera varios escándalos por hora y que se necesita arrojar luz cuando no hay explicaciones suficientes a la ciudadanía –o, directamente, cuando no hay luz, como en el caso de la del apagón–. Pero su multiplicación por esporas puede tener el efecto contrario al que se busca: su devaluación en vez de presentarse como un instrumento valioso para analizar una gestión sospechosa. En cualquier caso, llega un momento en el que se va a precisar una comisión para seguir la pista de todas las comisiones de investigación que hay.