'Marcha normal' y 'marcha a la vista': en qué se diferencian ambas circulaciones y por qué la segunda habría evitado la tragedia de Urda
España está de luto tras el accidente ferroviario que se ha cobrado la vida de al menos 68 personas. Dos trenes (un AVE de Renfe y un Iryo) colisionaron sobre la misma línea: Madrid-Sevilla. Las investigaciones avanzan para esclarecer los hechos, pero el ministro de Transporte, Óscar Puente, ya ha descargado la responsabilidad en un controlador de Adif que ha tomado una decisión "errónea".
Según la cronología de los hechos, sobre las 8.30 horas, el sistema de señalización de la red ferroviaria (LZB) falló. El protocolo establece que, cuando esto sucede, el centro de control de Adif ordena a los trenes que detengan la marcha. En este caso, han sido ocho los convoyes que han frenado en un radio de 63 kilómetros, incluidos los dos siniestrados.
La tragedia llegaría 20 minutos después, cuando un operario de Adif dio la orden al maquinista del AVE para reanudar 'la marcha normal'. Según ha explicado Puente, el tren debía permanecer detenido o, en todo caso, arrancar en 'marcha a la vista', porque el sistema de señalización todavía indicaba que había otro convoy ocupando ese tramo de vía: el Iryo, que no había podido retomar el viaje.
Ingenieros comentan a 20 minutos que una tragedia con estas características suele ser consecuencia de "una concatenación de fallos técnicos y humanos", aunque insisten en que todavía es pronto para determinar las causas exactas. Pero, ¿cuál es la diferencia entre ambos términos?
¿Qué significa la 'marcha normal'?
La Federación Castellano-Manchega de Amigos del Ferrocarril comparte que existen tres tipos de marcha distintos a la hora de mover un tren: marcha normal, de maniobras o a la vista. La primera es la más común; es la instrucción al maquinista de circular a la máxima velocidad permitida. Normalmente, esta está limitada por la infraestructura (vías, curvas, inclinación) o por el material o por las limitaciones temporales de velocidad.
La marcha en maniobras, por su parte, impone al maquinista la obligación de avanzar con prudencia. La velocidad máxima en estas condiciones es de 30km/h si la locomotora va tirando del tren o de 20km/h si va empujándolo.
¿Qué significa 'marcha a la vista'?
Diego Marqueta, vocal del Colegio de Ingenieros Industriales de Madrid, explica que un maquinista puede recibir autorización desde el centro de control de Atocha para rebasar una señal en rojo, pero siempre bajo determinadas condiciones de seguridad. Entre ellas, la llamada 'marcha a la vista', una de las modalidades de circulación más complicadas que se aplica cuando existe algún obstáculo en las vías que impida continuar con normalidad.
Y es que, si bien esta no establece límites de velocidad, el maquinista debe estar preparado para detener el tren ante cualquier elemento que encuentre en su recorrido. Según explica la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria: "Para cumplir las condiciones y garantizar una conducción segura, es suficiente con no superar la velocidad máxima de 40 km/h".
Ahora bien, la principal dificultad de la 'marcha a la vista' es precisamente calcular cuándo hay que reducir la velocidad para poder detener el convoy ante un posible peligro. Por este motivo, aunque no exista un límite, lo habitual es circular despacio y extremar las precauciones. Seguridad Ferroviaria afirma que "la experiencia, la práctica, la percepción del riesgo y el buen hacer del maquinista" son fundamentales para garantizar la seguridad en este tipo de marcha.
No solo en España se emplea este régimen. En otros países como Francia, Italia y Portugal, la marcha a la vista también está vigente en sus reglamentos de circulación. Solo que, en estos países, tiene en todos los casos una velocidad máxima de 30km/h.