Los libros durmientes de Celso Emilio Ferreiro
A veces la poesía llama a la puerta, quizás porque siempre estuvo allí. Xabier Romero era un trabajador de una entidad bancaria en Vigo y Xabier Ferreiro, su cliente. El primero llevaba siempre consigo el poemario Longa Noite de Pedra (1962), hito fundamental de la literatura gallega. En una visita del segundo al banco, una compañera le dijo a Romero: “¿Tú sabes que Xabier es hijo de Celso Emilio?”, en referencia al autor de Longa noite. El asombro inicial dio paso a una amistad que abrió un camino trillado en conjunto desde entonces.