La izquierda va en Andalucía a por un PSOE "muy progre en campaña", pero "tembloroso" a la hora de gobernar
Por Andalucía, la coalición encabezada por Antonio Maíllo e integrada por IU, Sumar y Podemos, no se confunde de enemigo: el próximo 17 de mayo su fin último es desalojar a Juanma Moreno de la Presidencia de la Junta por su "catastrófica gestión pública", pero huye de la resignación a que, para lograrlo, al PSOE tenga que irle bien. Estamos ante unas elecciones y, por tanto, frente a pruritos particulares. Madrid es una cosa y Andalucía, otra muy diferente. Y, en cualquier caso, desde la debacle de la izquierda alternativa en los comicios de Aragón y Castilla y León también se ha observado una mayor hostilidad de Sumar con los socialistas en el seno del Gobierno central.
El pasado 19 de abril, durante el acto en Sevilla, se deslizaron las primeras pistas del escenario en el que pretende moverse Por Andalucía: uno en el que se erija en "la verdadera izquierda transformadora" frente a un PSOE que "flaquea" en algunos asuntos. La ministra de Sanidad, Mónica García, dijo entonces que Sumar "agita el Gobierno frente a una socialdemocracia lánguida", y el propio Antonio Maíllo se refirió al PSOE como un partido "muy progre" en campaña, pero "tembloroso" a la hora de gobernar.
"En Andalucía hay que ejecutar reformas estructurales que el PSOE no ha ejecutado en 40 años de Gobierno autonómico", señalan fuentes de la coalición, que apuntan a una política socialista timorata en materia de sanidad y vivienda, especialmente "contra los grandes tenedores".
En Por Andalucía creen que el PSOE "no se atreve" a profundizar en estos asuntos porque hay intereses económicos en juego. "Hay que controlar los precios de la vivienda, hay que establecer una tasa turística y, si nos encontramos con una sanidad pública destrozada, habrá que tomar prestadas de manera temporal infraestructuras de la privada, y no nos temblaría el pulso a la hora de hacerlo", continúan desde la coalición.
Maíllo, mejor valorado que Montero
Por Andalucía no ignora que enfrente tiene a un PSOE en horas bajas que en el mejor de los escenarios mejoraría tímidamente el suelo histórico de los 30 escaños que tiene en la actualidad. Tampoco es que las perspectivas de la coalición sean muy halagüeñas, pues las encuestas más amables le dan seis diputados, uno más de los que dispone hoy.
Pero en la coalición todavía creen que hay margen y, sobre todo, de Barcelona a Sevilla y pasando por Madrid ven a Antonio Maíllo un actor absolutamente diferencial, capaz de declinar la balanza. "Es un grandísimo candidato, el mejor que podíamos tener, y en campaña se crece", aseveran fuentes de Sumar.
Maíllo es, de hecho, el tercer líder mejor valorado de Andalucía, por detrás de José Ignacio García, de Adelante, y Juanma Moreno, y bastante por encima de una María Jesús Montero que se sitúa en última posición según el Centra y que observa las consecuencias de haber sido ministra de Hacienda en un país, España, en el que históricamente los ministros de Hacienda no es que gocen de especial popularidad.
Por otra parte, el coordinador federal de IU también puede presumir de haber sido la primera persona en conseguir reunir en una misma coalición a dos formaciones tan parecidas como antagónicas como Sumar y Podemos, ofreciendo certidumbre y cierta tranquilidad a un electorado progresista que reclamaba unidad.
La vivienda, la gran brecha
Hay en la defensa de la sanidad pública ciertos puntos coincidentes entre Por Andalucía y el PSOE, y hay en el problema del acceso a la vivienda una lectura común que se torna brecha a la hora de plantear medidas para solucionarlo. Ha quedado bastante claro en el último mes, tras el tenso Consejo de Ministros del 20 de marzo en el que los ministros de Sumar se plantaron hasta que el socio mayoritario del Gobierno central accedió a aprobar un decreto sobre la prórroga de alquileres que se vota este martes y todo indica que va a decaer.
Para Maíllo, sí, la resolución del problema pasa por construir más vivienda social a largo plazo, pero por la intervención del mercado en el corto, y ahí la formación que no flaquea es la suya. "Sin nosotros en el Gobierno no habría habido este debate de vivienda. Algunos empiezan a hablar de intervenir el mercado. Pero vamos a pasar de las musas al teatro. Porque está muy bien decir en un foro en Barcelona que vamos a intervenir el mercado, pero después te peleas con [el ministro Pablo] Bustinduy porque quiere hacerlo", dijo en el acto del pasado 19 de abril en clara referencia al PSOE, al que en las últimas semanas Sumar ha acusado de ponerse de perfil en la negociación del decreto de alquileres.
A lo largo del último mes, desde el espacio plurinacional han puesto mucho el foco en los más de 360.000 andaluces que ven sus contratos de arrendamiento expirar a lo largo de este año y el que viene, e incluso han presionado públicamente e ilusoriamente a Juanma Moreno para que pida a los diputados del PP andaluz en el Congreso que faciliten la tramitación de la norma rompiendo su disciplina de voto.
Está previsto que todos los ministros de Sumar, incluida la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, se involucren en la campaña con el objetivo de "cambiar el Gobierno" en Andalucía, aunque mordiendo a un PSOE con el que quieren marcar diferencias. Con respecto al otro actor del espectro político, Adelante, Por Andalucía no muestra preocupación. "Sin dramas", aseveran ciertas fuentes, si bien el CIS de este viernes sitúa a la formación anticapitalista y nacionalista andaluza dos escaños por delante de la coalición, que obtendría cuatro.