El PP amplifica su estrategia y ataca la gestión en sanidad e infraestructuras para atraer a votantes socialistas decepcionados
El Partido Popular cambia su estrategia e intensifica la presencia en las Cortes de los asuntos cotidianos, los que afectan en el día a día a los ciudadanos, compatibilizándolos con los escándalos por corrupción que acechan al Gobierno. La intención es evidenciar falta de gestión del Ejecutivo de Pedro Sánchez en materias como infraestructuras o sanidad para tratar de atraer a votantes socialistas decepcionados. Reflejar en el Congreso y el Senado la ausencia de liderazgo "es un elemento más para combatirles", apuntan desde Génova sobre la táctica para desgastar al PSOE y conseguir llevarse algunos votos de su electorado.
Habitualmente los cara a cara de los miércoles entre Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo en el Congreso de los Diputados eran un intercambio de reproches por corrupción, de peticiones de dimisión, de ataques constantes, un "y tú más" mutuo. Sin embargo, desde hace dos semanas especialmente, justo cuando arrancó el juicio por el caso mascarillas que sienta en el banquillo al exministro de Transportes José Luis Ábalos, a su exasesor Koldo García y al comisionista Víctor de Aldama, Feijóo ha apuntado hacia la ausencia de gobernanza de Sánchez y, por consecuencia, al deterioro de servicios básicos.
Las imágenes del que fue mano derecha de Sánchez sentado frente al juez ya están garantizadas en todos los medios de comunicación, sin necesidad de que el líder popular insista en ello. Por lo que sacar a colación los 'asuntos del comer' le garantiza poner en el centro de la diana cuestiones que afectan en el día a día de los ciudadanos. "El tema de la corrupción ya está sacado", sostienen fuentes populares, que creen que en el PSOE "han conseguido normalizar el escándalo", por lo que ellos se centran en "otros temas que importan".
Ocurrió este mismo miércoles, cuando Feijóo arrancó la sesión de control reprochando a Sánchez no saber "una palabra" de sanidad ni de la huelga de médicos que se repite una semana al mes desde principios de año. "No se puede legislar contra los médicos al mismo tiempo que se defiende la sanidad pública", le recriminó. Y lanzó el titular que define su estrategia: "No soluciona los problemas de la gente". "Haga usted el favor de preocuparse por los asuntos de los españoles", culminó.
Centró así Feijóo la atención en la sanidad, en las reivindicaciones de sus profesionales y en las consecuencias de "la mayor huelga de médicos que ha habido en España": dos millones de personas más en las listas de espera. Lo hizo además sujetando la carta que los sindicatos médicos dirigieron al presidente del Gobierno para exigirle que asumiese la responsabilidad de desencallar el conflicto. Sánchez no hizo referencia a la nueva jornada de huelga que se producía, por lo que el líder popular insistió: "¿Se han dado cuenta de que el presidente no sabe ni una palabra de sanidad y no sabe que hay una huelga de médicos?".
En el PP quieren alejarse del ruido de los escándalos que hace que "temas que la gente siente como propios no les lleguen" y así tratar de beneficiarse del trasvase de voto de socialistas decepcionados. "A quien no se pase del PSOE al PP por la corrupción, la amnistía, la financiación singular, etc. tenemos que darle un elemento más: la gestión", detallan en Génova sobre su táctica. La semana anterior, el 22 de abril, después de que Sánchez llevase un mes sin someterse a preguntas en el Pleno del Congreso, Feijóo reprochó el estado de las infraestructuras a pesar del "récord de incrementos de impuestos". Le acusó de ser "insensible a los problemas de la gente" y de dilapidar el prestigio del AVE, que era "marca España".
La gestión de Juanma Moreno en Andalucía "luce"
La estrategia popular también mira a Andalucía, con el objetivo de conseguir la mayoría absoluta y que Juanma Moreno gobierne en solitario; y también utilizará su "buena gestión" como activo electoral porque "luce". De hecho, desde que se convocaron oficialmente las elecciones el 24 de marzo, han intensificado la presencia de la comunidad en el Congreso y el Senado. El mismo día de la convocatoria, los populares llevaron una interpelación urgente sobre el estado de la infraestructura ferroviaria y las conexiones con el sur de España que se convirtió en una moción el 14 de abril. Elías Bendodo, el vicesecretario de Política Autonómica y Municipal y Análisis Electoral, era el encargado de defenderla ante la “grave situación ferroviaria” por el bloqueo del AVE a Málaga durante cuatro meses sin alternativas. Hablaba entonces de un “ensañamiento” del Gobierno con Andalucía por no poner remedio a la situación.
Y esta semana, a dos días del inicio de la campaña electoral andaluza, el PP reprochaba en el Senado al ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación un trato desigual en el reparto de las ayudas a los armadores por los daños causados por fenómenos meteorológicos adversos. “Repare el daño causado a los pescadores de Granada y Almería”, espetaba la senadora Carmen López Zapata, quien señalaba que familias enteras están “en vilo” porque dejó a este sector “olvidado y desprotegido”.
También apuntaron a un tema candente en la comunidad andaluza: el empleo o, mejor dicho, las políticas de desempleo. La portavoz de Trabajo popular en la Cámara Alta reprochó a la ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, que “un parado andaluz vale menos” para ella y para Pedro Sánchez, al negarse a aumentar la financiación de las políticas activas de empleo para Andalucía. “La comunidad dirigida por Juanma Moreno recibe 398 euros menos por desempleado” respecto a la media nacional, exclamaba. Un cúmulo de ejemplos porque insisten en el PP, "en la gestión pública ellos [el PSOE] sufren" y es "un valor para comparar".