El fondo al que España debe 77 millones por el 'hachazo' renovable sube la presión judicial en EEUU contra La Roja a 3 días del Mundial
El fondo estadounidense Blasket Renewable Investments, al que España adeuda cientos de millones de euros en laudos condenatorios por el 'hachazo' a las renovables de hace décadas, incrementa la presión sobre el Gobierno para recuperar al menos 77 millones 'persiguiendo' los pasos de la Selección Española de Fútbol en Estados Unidos, a solo tres días de que empiece el Mundial.
Tal y como advirtió su equipo legal hace unas semanas en Madrid, su actual estrategia para que España pague su deuda se centraba en hacer valer la autorización que hace unos meses obtuvieron de un juzgado de Columbia para poder ejecutar embargos y requisamientos de bienes y activos españoles en cualquier estado de Estados Unidos. A pocos días de que empiece el Mundial, el fondo ha registrado esta sentencia en los distritos judiciales de los lugares donde se celebrarán las distintas fases del Mundial, que es un paso necesario para intentar cobrarse gastos vinculados a la Selección, como el alojamiento en la cadena hotelera Hilton, los pagos en los centros de entrenamiento por los que pasen los jugadores o incluso los ingresos por parte de Adidas, el patrocinador oficial de la Roja.
Se trata 'solo' de una deuda de 77 millones de los 588 que debe España a distintos acreedores por diversos laudos desfavorables por el recorte retroactivo a la rentabilidad fallados por tribunales solo de Estados Unidos. En total, la deuda de España por el 'hachazo' a las renovables asciende a 2.300 millones más intereses de acuerdo a laudos condenatorios en distintos países.
Además de las notificaciones que hace unas semanas empezó a enviar el equipo jurídico de Blasket a Hilton o Adidas para advertirles de que sus ingresos o pagos previstos a La Roja podrían ser embargados, la novedad ahora es que el fondo ya ha registrado la sentencia que le da derecho a hacerlo en todo Estados Unidos en los distritos judiciales correspondientes a todos los estados en los que habrá partidos del Mundial y en los que, eventualmente, podría jugar la Selección española si supera la fase de grupos.
En concreto, los abogados del fondo de inversión han registrado la sentencia del juzgado de Columbia ante tribunales federales de los estados de Nueva York, Nueva Jersey, Massachusetts, Pensilvania, Georgia, Florida, Illinois, Tennessee, Texas y California. Según indican fuentes judiciales cercanas a Blasket, se trata de un "paso fundamental para facilitar futuras actuaciones de investigación patrimonial, localización de bienes y eventuales procedimientos de embargo de bienes o bloqueo de pagos dentro de las jurisdicciones correspondientes".
"Ruido mediático"
Fuentes del Ministerio para la Transición Ecológica minimizan el alcance de este trámite porque puntualizan que cualquier intento de embargo de bienes españoles en Estados Unidos requiere de un procedimiento en el que debe escucharse a España también y consideran que poner en la diana bienes relacionados con la Selección a su paso por el Mundial "únicamente pretende generar ruido mediático para España, al igual que en otras ocasiones.".
Este nuevo paso es necesario para que sea posible ejecutar el que los abobados del fondo Blasket anunciaron hace unas semanas en Madrid, el envío de notificaciones a prestadores de servicios a la Selección en EEUU y Adidas como su patrocinador oficial para informar de la posibilidad de ver los pagos o los ingresos que realicen o reciban de la Federación Española de Fútbol por el impago por parte de España de cientos de millones de euros por laudos condenatorios por haber recortado de forma retroactiva hace más de una década la rentabilidad que años antes había ofrecido a los inversores en parques renovables en España.
Como sucede en otras ocasiones, Blasket no es directamente uno de esos inversores que de la noche a la mañana vieron recortada la rentabilidad de sus proyectos con la regulación de 2013 que se conoció como "impuesto al sol", sino un fondo que con el paso de los años adquirió estos derechos de cobro, que ahora persigue cobrárselos por todos los medios, en este caso, yendo eventualmente también en contra de la Selección española en el Mundial.
"Los acreedores están utilizando todas las herramientas legales a su alcance para hacer cumplir resoluciones judiciales firmes", indican fuentes de su equipo legal. "La ejecución de los registros en Estados Unidos demuestra que la fase de ejecución continúa avanzando y que las consecuencias del impago siguen extendiéndose internacionalmente", añade.
El fondo se centra en estos momentos en recuperar parte de la deuda de España requisando y bloqueando pagos que la Selección debería hacer a sus proveedores de servicios durante el Mundial o ingresos como el del patrocinio basándose en la figura del 'alter ego', en virtud de la cual si bien la Selección no forma propiamente parte del Estado, está tan vinculada con él que también puede valer para saldar la deuda. El Gobierno español rechaza este punto de vista y ante este último movimiento puntualiza que "la Federación Española de Fútbol es una entidad privada independiente del Estado y la operativa de la Selección española de fútbol debería ser ajena a cualquier actuación de Blasket".
España se mantiene sin pagar y espera al Supremo
De momento, el Gobierno se mantiene en su posición de no pagar los laudos condenatorios por el 'hachazo' a las renovables, a pesar de que en junio del año pasado sí ingresó, por primera y única vez hasta ahora, los 32 millones que le reclamaba este mismo fondo, Blasket Renewable por otro laudo dictado en el Banco Mundial. Hace unas semanas, hizo una provisión de fondos de 250 millones relacionado con una condena de un juzgado de Países Bajos por la que debería abonar 840 millones a Toyota, también por la minoración de la rentabilidad que esperaba al invertir en energías renovables en España al principio de la década pasada. Mientras que representantes de los acreedores celebraron este nuevo paso como parte del proceso de pago que consideran que España deberá recorrer inevitablemente con todos sus acreedores, el Gobierno lo justificó como un trámite necesario en Países Bajos para poder recurrir la resolución.
En paralelo a esta vía judicial, en la que los acreedores recurren a distintos tribunales federales en busca de una autorización para poder cobrarse las deudas millonarias que les reconocen los tribunales internacionales de resolución de conflictos comerciales, en Estados Unidos se dirime otra vía, el amparo que solicitó el Gobierno español ante su Tribunal Supremo para que declare que sus tribunales no pueden reclamarle estas deudas.
A falta de una resolución definitivo, la Abogacía del Estado sufrió hace unos días un revés en este procedimiento, después de que, en un acto político pero imprescindible en este tipo de recursos en la Corte Suprema, la Administración de Donald Trump informara al Supremo de que no ve obstáculos para que no otorgue el amparo a España, lo que según fuentes cercanas a los acreedores sería la señal definitiva para que no pueda mantenerse en su posición de no pagar a los acreedores. Aunque el fondo Basket considera que este informe es prácticamente el final de las oportunidades de España para ganar el caso, el Gobierno presentó este mismo lunes un escrito ante el Tribunal Supremo de EEUU solicitando que declare que los tribunales del país no tienen jurisdicción y que los laudos no pueden ser ejecutados.