La tercera ola de calor se intensifica este miércoles antes de alcanzar su punto álgido el jueves: hay 13 comunidades en alerta
España se encuentra inmersa desde este martes en la tercera ola de calor del verano, un episodio que continuará intensificándose durante los próximos días y que alcanzará previsiblemente su punto álgido este jueves, cuando se podrían llegar a los 44 grados en algunas zonas. Mientras tanto, este miércoles las temperaturas superarán los 35 grados en amplias zonas de la Península y podrán alcanzar los 40 o incluso los 42 grados en puntos de Andalucía y la meseta sur, según la predicción de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet).
Las temperaturas máximas subirán de manera generalizada y, ante el riesgo que esto supone, la Aemet ha puesto 13 comunidades en alerta este miércoles. En aviso naranja se encuentran Andalucía, Aragón, Baleares, Castilla-La Mancha, Cataluña y Madrid, mientras que en aviso amarillo están Castilla y León, Extremadura, Murcia, Navarra, La Rioja, Comunidad Valenciana y la ciudad autónoma de Ceuta.
Los valores del mercurio ascenderán sobre todo en el alto Ebro, aunque descenderán en las regiones mediterráneas y en el oeste de Galicia. Se superarán los 35 grados en Baleares, Ceuta y amplias zonas de la Península, con la excepción de Galicia, el Cantábrico, determinados litorales y las áreas montañosas.
Los termómetros podrán alcanzar los 40 grados en Andalucía y la meseta sur y, de forma puntual, en las depresiones del nordeste y el sureste peninsular. La Aemet contempla que se llegue a los 42 grados en el medio y alto Guadalquivir, mientras que en el valle del Ebro, las depresiones del nordeste y el interior de Mallorca se mantendrán en torno a los 39 o 40. En los valles pirenaicos se esperan entre 36 y 38 grados.
En buena parte del tercio este, sin embargo, se prevé una ligera contención del calor por la intensificación de las brisas. Así, en zonas como la Vega del Segura, las máximas podrían quedar este miércoles por debajo de los 40 grados, aunque continuarían siendo excepcionalmente elevadas. Las mínimas subirán en el interior de la Península y bajarán en el norte y el tercio oriental.
Las noches tropicales, aquellas en las que el termómetro no baja de 20 grados, se extenderán por amplias zonas de la mitad sur, el este peninsular y Baleares. En algunos puntos del litoral mediterráneo y del valle del Guadalquivir, las mínimas podrían no descender de los 25 grados , por lo que se producirían noches ecuatoriales. La calima continuará presente en el sur y el este peninsular y en Baleares, reduciendo la visibilidad y empeorando la calidad del aire.
Asimismo, hay posibilidad de chubascos y tormentas localmente fuertes en el interior de Castellón, Tarragona y Valencia, el norte de Murcia, el este de Andalucía y el sureste de Albacete. Podrán ir acompañadas de rachas de viento muy fuertes y, ocasionalmente, de granizo. En algunos casos, la escasez de precipitaciones podría dar lugar a tormentas secas, un fenómeno especialmente peligroso en un contexto de vegetación reseca y riesgo extremo de incendios.
Repunte el jueves
El jueves será previsiblemente el día más adverso de la tercera ola de calor. Aunque la Aemet espera que sea también la última jornada que cumpla los criterios necesarios para considerar el episodio como tal, los termómetros alcanzarán durante ese día sus valores más extremos en varias regiones. La estabilidad volverá a predominar en la Península y Baleares, con cielos despejados o acompañados de algunas nubes altas.
Las máximas aumentarán de forma notable, más de seis grados en algunos puntos, en el arco mediterráneo y el valle del Ebro. En amplias zonas del litoral y prelitoral valenciano, el incremento podría alcanzar incluso los diez grados respecto a la jornada anterior. Se superarán los 35 grados en Baleares y en gran parte de la Península, salvo en Galicia, el Cantábrico, determinados litorales y las zonas montañosas. Los 40 grados podrán alcanzarse o superarse en Andalucía, Murcia, el valle del Ebro, las depresiones del nordeste, el interior de Valencia y el sur de Castilla-La Mancha.
Los valores más extremos se esperan en los valles del Guadalquivir y del Ebro y en zonas interiores de Murcia, Valencia y Alicante, donde se alcanzarán entre los 42 y los 44 grados. La Aemet tampoco descarta registros similares en la cuenca del Genil y el interior del Guadalhorce. También se mantendrán valores cercanos a los 40 grados en el interior de Mallorca y el este de la meseta sur, mientras que los valles pirenaicos registrarán máximas de entre 37 y 39 grados.
Las temperaturas mínimas subirán durante la madrugada en la mitad norte y descenderán ligeramente en el sur y Baleares. Pese a esta bajada, persistirán las noches tropicales en la mitad meridional, la fachada mediterránea y el archipiélago balear. En algunos puntos del Mediterráneo y del Guadalquivir los termómetros volverán a permanecer por encima de los 25 grados.
Por la tarde podrán formarse algunas tormentas aisladas en el sureste peninsular, con posibilidad de granizo y rachas de viento muy fuertes. La calima persistirá en el este y el sur de la Península, Baleares y las islas orientales de Canarias. La intensificación de los vientos de componente oeste provocará un incremento adicional de las temperaturas en la vertiente mediterránea, especialmente en el extremo suroriental. A diferencia del miércoles, cuando las brisas podrán contener parcialmente los termómetros, el jueves los vientos terrales impulsarán el aire recalentado hacia el litoral.
Descenso el viernes
El escenario más probable para el viernes apunta a la entrada de una masa de aire más fresca por el noroeste peninsular. Esta masa iniciará un descenso térmico que irá extendiéndose durante los días siguientes, por lo que la Aemet considera probable que el viernes ya no se cumplan los criterios necesarios para mantener oficialmente la ola de calor.
No obstante, el fin del episodio no implicará una desaparición inmediata de las temperaturas extremas. El viernes todavía se esperan valores muy elevados en numerosas zonas del cuadrante suroriental, el medio y alto Guadalquivir, el valle del Ebro, las depresiones del nordeste y el interior de Mallorca.
El calor podría ser intenso en el extremo sureste peninsular, donde el predominio de los vientos terrales mantendrá los termómetros en valores elevados. El descenso será, por tanto, progresivo y desigual, más acusado inicialmente en el noroeste y más tardío en el Mediterráneo y el sur.
La Aemet reconoce además que existen varios factores de incertidumbre que podrían modificar la duración o la intensidad final del episodio, entre ellos la evolución de una DANA situada al noroeste de la Península, la extensión de la calima, la nubosidad media y alta y la intensidad y dirección del viento.
El calor dispara el riesgo de incendios
La ola de calor llega en un momento complicado por los incendios forestales. La Aemet prevé que el peligro de fuego continúe aumentando hasta situarse en niveles extremos en buena parte del territorio, debido a la combinación de altas temperaturas, baja humedad, vegetación seca y posibles tormentas sin apenas precipitación.
La ministra portavoz del Gobierno, Elma Saiz, pidió este martes prudencia a la ciudadanía ante un riesgo de incendios que "sigue muy elevado" y que aumentará todavía más por el nuevo episodio de temperaturas extremas. "Comienza una nueva ola de calor, lo que hace que este riesgo se incremente más si cabe", señaló Saiz tras la reunión del Consejo de Ministros, después de varias semanas "especialmente complejas" en la lucha contra los incendios.
Por su parte, el Ministerio de Sanidad mantiene activado el Plan Nacional de Actuaciones Preventivas de los Efectos de los Excesos de Temperatura sobre la Salud, un dispositivo que funciona cada verano desde 2004 y cuyo objetivo es reducir el impacto del calor sobre la población. Protección Civil también mantiene activada la Red de Alerta Nacional ante situaciones de ola de calor.