El 'caso Vivotecnia' llega a juicio cinco años después: la denunciante se infiltró en el laboratorio y grabó el maltrato a los animales
Vivotecnia es una compañía de experimentación para medicamentos y cosmética con sede en Tres Cantos (Madrid). En 2018, una activista animalista se infiltró como trabajadora y descubrió que allí se maltrataba a los animales durante los experimentos científicos. Durante dos años lo grabó y en 2021 lo hizo público. El caso, uno de los más sonados de maltrato animal en laboratorios en España, llega a juicio cinco años después.
La extrabajadora estuvo 18 meses conviviendo con los presuntos maltratos. En los vídeos que grabó se veía a roedores que recibían inyecciones en los globos oculares sin sedación, monos agarrados por las extremidades mientras eran manipulados, conejos eutanasiados sin las medidas que obliga la ley o perros con marcas de presuntos golpes innecesarios. No era mejor lo que se escuchaba. Quedaron registradas burlas e insultos como "déjale, que se rompa la columna" o "como Hitler, pasajeros al tren".
El vídeo que destapaba aquellas prácticas fue grabado por esa exempleada de Vivotecnia y hecho público por la ONG Cruelty Free Internacional (CFI) en abril de 2021. De la investigación posterior se encargaron la Fiscalía y el Seprona de la Guardia Civil.
Sólo dos técnicos están acusados
Las pesquisas y el análisis de las imágenes concluyeron que los responsables del maltrato serían dos técnicos de la empresa: Rubén C.M. y Carlos M.L. Son ellos los que se van a sentar en el banquillo, en una vista oral que se celebra los días 7 y 8 de mayo en el Juzgado de lo Penal.
En los vídeos se ve a Rubén administrando un "agente eutanásico" a un conejo, al que previamente no ha anestesiado. A Carlos se le atribuyen los pinchazos en el globo ocular a varios roedores que no estaban anestesiados. Los dos, que fueron despedidos por Vivotecnia al hacerse públicas las imágenes, niegan haber cometido los delitos que se les imputan y solicitan su libre absolución.
En cambio, la Fiscalía les acusa de un delito de maltrato animal, además de la inhabilitación para trabajar con animales y para tenerlos durante tres y dos años y medio. Para Rubén y Carlos solicita un año de prisión y once meses, respectivamente.
¿Violaron las normas de protección de los animales?
Las acusaciones piden un año de cárcel para ambos procesados. Consideran que "su actitud hacia los animales queda reflejada como una que produce un sufrimiento completamente innecesario e irrespetuoso que no tiene ninguna finalidad científica".
La Unión Europea prohibió en 2013 la experimentación con animales para la cosmética, pero su uso para fines científicos permanece regulado bajo la Directiva 2010/63/UE. Los exempleados acusados violaron supuestamente el real decreto 53/2013 en el que se establecen las normas básicas aplicables para la protección de los animales utilizados en experimentación y otros fines científicos, incluyendo la docencia.
La trabajadora anónima que destapó el caso al grabar los vídeos ha sido hasta el momento una testigo protegida. Ahora, con el juicio, perderá esa condición.
La empresa, sin responsabilidad penal
En Vivotecnia trabajan unas 170 personas. Su negocio son las pruebas de toxicidad para la industria cosmética, química, agroquímica, biocidas y productos sanitarios. ¿Era responsable civil subsidiaria de los hechos denunciados?
Es lo que proponían las acusaciones que ejercen varios colectivos, como el Partido Animalista Con el Medio Ambiente (PACMA), la Fundación para el asesoramiento y acción en defensa de los animales (FAADA) y la propia CFI. Sin embargo, la investigación judicial no ha encontrado ninguna responsabilidad penal de la empresa en los hechos enjuiciados.
Unos días después de publicarse las imágenes, la Comunidad de Madrid decidió suspender la actividad investigadora de la empresa y prohibió la realización de nuevos proyectos con animales. Dos meses después permitió su reanudación tras asegurar que había podido constatar la implantación de medidas correctoras, como la instalación de cámaras de seguridad y la supervisión veterinaria.
Hoy, en la web de Vivotecnia aseguran que sus procesos / instalaciones "están certificados" de acuerdo a la norma ISO 9001:2008 y cuentan con la certificación de Buenas Prácticas de Laboratorio (BPL). Explican que "todos los estudios, tanto monitorizados como no monitorizados, se llevan a cabo bajo dichos estándares" y que su Unidad de Garantía de Calidad se encarga de "asegurar la más alta calidad en la prestación del servicio".
¿Nadie más en Vivotecnia conocía las prácticas?
Para los colectivos animalistas el caso es "uno de los mayores escándalos de maltrato animal en laboratorio en España". Y no están satisfechos con que sólo haya dos acusados. No se creen que no hubiera más gente en la empresa consciente de estos comportamientos.
"Aunque los cargos son contra ellos, nos resulta muy difícil creer que nadie más en la empresa conocía estas prácticas", le ha dicho a EFE la portavoz de PACMA, Yolanda Morales. Precisamente, para los días de juicio, PACMA, FAADA y otras asociaciones y organizaciones han convocado una concentración en el Juzgado de lo Penal.