Kiko Rivera, dispuesto a llevar a los tribunales a Jessica Bueno e Irene Rosales
Kiko Rivera ha dicho basta. Después del segundo accidente cerebrovascular que ha sufrido y mientras afronta una recuperación que se prolongará durante meses, el DJ no está dispuesto a permitir que nadie altere la tranquilidad que tanto le está costando recuperar.
Da igual quién esté al otro lado. Quien traspase determinadas líneas tendrá respuesta en los tribunales. Y eso incluye, si fuera necesario, a Jessica Bueno o Irene Rosales, madres de sus hijos, si considera que con sus declaraciones o insinuaciones se vulneran sus derechos fundamentales.
La prioridad del hijo de Isabel Pantoja ahora mismo es diferente a la de pelearse en los platós de televisión: recuperarse. Los médicos le han advertido de que el proceso será lento, con un horizonte de entre tres y seis meses, aunque en un cuadro como el suyo resulta imposible establecer plazos cerrados. Cada paciente evoluciona de una manera diferente y él ha asumido que no puede tener prisa.
En ese camino está completamente arropado por los suyos. En los últimos días han circulado informaciones que apuntaban a un supuesto enfriamiento con su madre, llegando incluso a asegurar que durante los encuentros que han mantenido habían surgido diferencias. Nada más lejos de la realidad. La reconciliación entre ellos es absoluta y el papel de Agustín Pantoja sigue siendo el mismo: proteger a su hermana y a su sobrino de cualquier circunstancia que pueda alterarles.
También es falso que la tonadillera haya permanecido sola en la casa de su hijo o que evitara coincidir con Lola, su nueva novia. Todo lo contrario: mantienen una magnífica relación, existe una gran complicidad entre ambas y tienen claro que, en estos momentos, lo único importante es la recuperación de Kiko.
Isa Pantoja, al margen
Quien sí permanece al margen es Isa Pantoja. Tal y como ha podido confirmar 20minutos, no tiene intención de desplazarse para visitar a su hermano durante esta delicada recuperación.
La relación entre ambos está en barbecho y el fichaje de Fran Fajardo como nuevo jefe de prensa de Isabel Pantoja no ha hecho más que agrandar esa brecha.
La decisión de la cantante, que publicó en exclusiva este periódico, cayó como un jarro de agua fría en el entorno de Anabel, quien sigue sin entender que su tía haya confiado precisamente en el periodista que destapó el caso de los presuntos malos tratos a la pequeña Alma, la hija que tiene en común con David Rodríguez. Una decisión que ha terminado de enquistar un conflicto familiar que, a día de hoy, sigue sin visos de solución.