IU, Sumar y Podemos afrontan en Andalucía el primer test de una coalición todavía en el aire para las generales
Los partidos situados a la izquierda del PSOE han ido a iniciar la pretemporada allí donde en realidad se está jugando ya la fase eliminatoria. Tras unas agónicas negociaciones que despertaron los fantasmas de hace cuatro años, IU, Sumar y Podemos medirán su fuerza electoral en coalición en Andalucía el próximo 17 de mayo, en la última cita, a priori, antes de la celebración de los comicios municipales y generales de 2027. Pudieron hacerlo en Aragón el pasado 8 de febrero y no quisieron. O en Castilla y León, el 15 de marzo, que tampoco. Aunque, más bien, quien no quiso fue Podemos, ya que tanto IU como Sumar no han parado de mostrar su disposición a integrar a los morados, al menos públicamente.
La situación es distinta ahora. Las elecciones aragonesas y castellanoleonesas fueron fatales tanto para la confluencia como para Podemos... especialmente para los morados. IU-Sumar puede consolarse con un resultado que, aunque aciago, es menos malo al haber conseguido un escaño en las Cortes de Aragón, pero Podemos se quedó sin representación tanto en esta comunidad como en Castilla y León. De ahí que, tras estos últimos comicios, en los que tampoco obtuvieron ningún procurador, IU-Sumar hayan insistido con más ahínco a Podemos para que se uniese a la alianza Por Andalucía y que los morados, barruntando una nueva debacle en el sur de España, hayan decidido hacerlo en el tiempo de descuento.
Fue entre este Jueves y Viernes Santo, en una hermética reunión a tres en una Sevilla que estos solemnes días estaba a otra cosa, donde terminó de suscribirse una candidatura conjunta. Las manos se estrecharon, como en un afán de fotofinish, a apenas horas de que se cumpliese el plazo para registrar las coaliciones y después una negociación eterna que comenzó a las 11.00 horas del jueves, se adentró en la Madrugá hispalense y en la mañana del viernes, con la Macarena y la Esperanza de Triana ya en sus templos, no parecía haberse cerrado.
La coyuntura recordaba demasiado a la de hace cuatro años, cuando ante las elecciones andaluzas del 19 de junio de 2022 los partidos de Por Andalucía —entonces no existía Sumar— apuraron tanto los plazos que finalmente los candidatos de Podemos tuvieron que integrarse como independientes en las listas porque su registro llegó tarde. Si se compara con entonces, registrar la coalición 12 horas antes de que se cierre el plazo, como esta vez ha sucedido, es un gran margen.
Fuentes de la candidatura han señalado que el acuerdo contempla que IU ponga a los cabezas de lista por Sevilla, Málaga, Granada, Córdoba y Almería; Movimiento Sumar al de Cádiz, Podemos al de Jaén e Iniciativa del Pueblo Andaluz al de Huelva. El Partido Verde, Alianza Verde y Alternativa Republicana no encabezarán ninguna provincia. A Podemos, que había pedido el número 1 por Cádiz, se le ha asignado también el número 2 por Sevilla y Málaga, pero estima que el reparto "no refleja el peso político de nuestra formación", ya que que contar con el primer puesto por Jaén tampoco le asegura representación en el Parlamento. De esta manera, el partido deberá sopesar la provincia que más le convenga. Por Andalucía tiene ahora entre cinco y diez días naturales desde este viernes para presentar las siempre escabrosas listas.
Con tan pocos puestos de salida (las últimas encuestas no dan a Por Andalucía más de cinco escaños), a buen seguro la configuración de estos habrá sido uno de los principales escollos a sortear durante las negociaciones. Eso sí, la entrada en la ecuación de Podemos, al que por separado los sondeos daban un porcentaje marginal del voto (los más recientes lo situaban en el 0,7%), puede aumentar las expectativas de la coalición.
Los encargados de llegar a un acuerdo fueron, según adelantó Europa Press, el líder de IU Andalucía, Toni Valero; el portavoz de Podemos en el Ayuntamiento de Málaga, Nico Sguiglia; y la representante de Movimiento Sumar, Esperanza Gómez. En la reunión no estuvieron ni el candidato de Por Andalucía, Antonio Maíllo, que estos días pidió huir de "dramatismos" en unas negociaciones que desde luego no han revelado demasiadas certidumbres, ni Juan Antonio Delgado, el que era candidato morado a la Junta.
Las generales son otra cosa
Sea como fuere, Andalucía es Andalucía y las generales son las generales, y esta perogrullada quiere decir que de un pacto en las elecciones autonómicas no puede concluirse una réplica en los comicios de 2027, menos aún si se tiene en cuenta la volatilidad de las relaciones de las formaciones situadas a la izquierda del PSOE.
Cómo acudirán a las generales el nuevo Sumar —integrado por Más Madrid, Comuns, Movimiento Sumar e IU— y Podemos continúa siendo incierto, y los últimos movimientos no hacen sino alimentar esa incertidumbre. El espacio plurinacional, que todavía busca líder tras el paso al lado de Yolanda Díaz, insiste en tender la mano a los morados, y lo hizo de nuevo, implícitamente, cuando este martes anunció la celebración de un acto en Sevilla el 19 de abril en la línea con el organizado en Madrid en febrero.
"Volvemos a invitar a que asistan a todas las fuerzas políticas de la izquierda plurinacional y transformadora del Estado. Nuestras manos nunca han dejado de estar tendidas para el diálogo y la cooperación, respetando los tiempos y necesidades de cada organización", expresaron fuentes de Sumar.
Mientras, Podemos termina de cerrar otro acto que no contribuye precisamente a despejar la incógnita: el que este jueves protagonizarán en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, y la candidata de los morados a las elecciones de 2027, la eurodiputada Irene Montero. Durante el coloquio, moderado por el exlíder de los Comuns Xavier Doménech, ambos reflexionarán sobre el futuro de la izquierda.
Según expresaron fuentes de la formación morada cuando se anunció hace dos semanas, el evento supondrá el "inicio" de un camino, "el primer mensaje" de una posible colaboración con la vista puesta "no solo en las generales" que, en todo caso, aún debe concretarse. Rufián y Montero, continuaron las fuentes, llevan "mucho" hablando y "comparten análisis" sobre la situación de las fuerzas más progresistas.
Es más, desde entonces la propia Montero ha dejado claro con sus declaraciones la complicidad que tiene con el portavoz de ERC, que, por otro lado, siempre ha reivindicado su labor como política en general y como ministra de Igualdad en particular. "Hacer equipo con Gabriel me parecería estupendo", ha señalado estos días.
Salvando lo que en estos momentos puede describirse como la anomalía de Andalucía, donde por primera vez Podemos ha aceptado sentarse en la mesa de Sumar, ambas formaciones recorren, por el momento, caminos separados hacia las elecciones de 2027. Tal vez un digno resultado en las andaluzas construya puertas allí donde antes —sobre todo por la mala relación de los morados con Yolanda Díaz— se erigían muros.