'Alzad la mirada'

'Alzad la mirada'

Confieso que me he emocionado al escuchar el himno Alza la mirada con motivo del viaje apostólico de León XIV previsto entre los días 6 y 12 de junio. Queda menos de un mes. Esta canción se inspira en una cita del Evangelio de San Juan (Jn 4,35) y se presenta como una invitación a la esperanza, la fe y la unidad en un contexto marcado por la incertidumbre y el desánimo.

Entre los distintos actos se celebrará una misa en la plaza de Cibeles, así como celebraciones en la Sagrada Familia de Barcelona y en las Islas Canarias. Los animo a que inviertan cuatro minutos en escuchar Alza la mirada, que aspira a convertirse en el hilo musical que acompañe todos los encuentros del Papa. Se refuerza el mensaje central del viaje: levantar la mirada más allá de las dificultades cotidianas y redescubrir la fe, la comunidad y la esperanza.

Una invitación a salir de uno mismo, a ampliar el horizonte, a reencontrarse con lo que de verdad importa. Por primera vez en quince años, un Papa visita España. El motivo principal del viaje nace del deseo del anterior pontífice, Francisco, de ir a Canarias para estar con los migrantes y mostrar su cercanía con ellos. Por eso, León XIV quiere llevar a cabo ese viaje programado por su antecesor y prolongar un mensaje de cercanía. Otro motivo de peso es el centenario del fallecimiento de Antonio Gaudí, que se cumple el próximo día 10 de junio. Durante seis días el Papa recorrerá 2.500 kilómetros e intervendrá con discursos y homilías en 21 actos programados en este viaje apostólico.

El lema Alzad la mirada no cae en el vacío. En España vivimos tiempos de mirada baja: polarización política, cansancio y una secularización acelerada que a veces parecen confundir progreso con el olvido de nuestras raíces. A esto se suman los desafíos de la despoblación, el envejecimiento de la población o la integración de aquellos migrantes que llegan buscando un futuro mejor que en sus lugares de origen.

La visita de León XIV es una oportunidad extraordinaria para reencontrarnos con lo que nos trasciende: la dignidad de la persona, la fraternidad y la búsqueda de sentido. El actual Pontífice ha optado en su estilo comunicativo por un tono directo, claro y desarmado. Habla sin rodeos y evita la agresividad verbal que tan a menudo contamina el debate público. En sus mensajes ha insistido con perseverancia en "desarmar las palabras" y rechazar la lógica de la guerra de imágenes y tuits, priorizar la escucha antes que el grito, y unir la búsqueda de la verdad con el respeto al otro.

A lo largo de su primer año de pontificado, la comunicación de León XIV se muestra serena y firme. Habrá que estar muy atentos a los mensajes del Papa en este viaje en un país donde el debate a menudo se reduce a trincheras. La visita apostólica llega en un momento oportuno para la Iglesia en España. Tras años de escándalos, secularismo militante y pérdida de relevancia social, Alzad la mirada puede ser un revulsivo para una comunidad que necesita recuperar la iniciativa. No se trata de clericalizar España, sino de recordar que una nación sin trascendencia acaba mirándose solo al ombligo. La fe, cuando es vivida con autenticidad, genera capital social: escuelas, voluntariado, cultura e iniciativas de la relevancia y el impacto de Cáritas.

León XIV, primer Papa estadounidense de la historia, llega con una sensibilidad que puede conectar especialmente con una España muy diversa y abierta al mundo. Su énfasis en la paz construida desde el lenguaje, la acogida y la esperanza resuena con los valores que siguen latiendo en nuestra tradición humanista. España necesita, precisamente ahora, quien le recuerde que hay más cielo que suelo. Alzad la mirada no es solo el lema de un viaje. Es la propuesta de León XIV para un país que, si se atreve a levantar los ojos, descubrirá que todavía es posible la concordia. La visita de León XIV es una invitación a periodistas, líderes políticos y sociedad civil a "desarmar las palabras para desarmar la tierra".

En la única visita que he hecho en mi vida a la Sagrada Familia de Barcelona, que por cierto me entusiasmó, anoté esta frase: “Para hacer las cosas bien es necesario primero, el amor; segundo, la técnica”. Se le atribuye a Antonio Gaudí. Ojalá el próximo viaje apostólico siga esta máxima y nos ayude a todos a elevar nuestra mirada en tiempos de luces cortas.