El baile de cifras y las contradicciones del Gobierno siguen marcando la situación en Ceuta casi tres semanas después del asalto

El baile de cifras y las contradicciones del Gobierno siguen marcando la situación en Ceuta casi tres semanas después del asalto

Las dudas superan a las certezas en torno a la situación que continúa viviendo Ceuta casi tres semanas después del asalto que se produjo por parte de miles de ciudadanos desde territorio marroquí. El baile de cifras que lleva produciéndose desde el pasado 30 de julio, cuando se produjo la entrada masiva de miles de ciudadanos desde Marruecos, no ayuda a esclarecer la situación en la que se encuentra la ciudad autónoma actualmente. El presidente autonómico, Juan Jesús Vivas, acusó este lunes al Gobierno de Pedro Sánchez de "maquillar la realidad" y alertó de que Ceuta "está en peligro".

La primera de las incógnitas es cuántos inmigrantes entraron a España de forma irregular desde el 30 de julio. En un primer momento, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, cifró en 72.000 las personas que accedieron a territorio español, principalmente por vía marítima. Pero apenas una semana después el responsable de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, hablaba en una comparecencia desde la ciudad autónoma de 80.000 inmigrantes. De ellos, también se desconoce exactamente cuántos eran menores y cuántos permanecen en la ciudad. El ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, los cifraba el 11 de agosto en 1.527; pero tan solo dos días después Marlaska elevó a 1.898 los menores migrantes identificados en Ceuta.

Desde el Ejecutivo también se aseguró que en cuestión de 24-48 horas, la mayoría -alrededor de 70.000- regresaron por voluntad propia a Marruecos. Sin embargo, los ceutíes, su presidente y las imágenes de las calles de la ciudad hablan de miles de inmigrantes deambulando por el territorio. Marlaska cifró en 5.000 los extranjeros que permanecen después de la entrada masiva, mientras que este lunes Vivas denunció que el Gobierno "pretendió maquillar la realidad afirmando que en 48 horas Ceuta había recuperado la normalidad". Aunque reconoció que no existen medios para realizar un cálculo exacto sobre el número de personas que permanecen actualmente, estimó que entre 8.000 y 10.000 siguen en la ciudad, basándose en los recursos asistenciales que se están proporcionando.

Los reproches ante la "pasividad" del Ejecutivo se suceden cada día por parte de la oposición y del presidente de la ciudad. Vivas recriminó la "falta de respuesta adecuada" por parte del Gobierno y amenazó con que si en 30 días no mejora la situación acudirá al Poder Judicial. Lo hizo antes de reunirse con la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, quien no aportó datos sobre cuántas personas continúan en Ceuta. En cambio, a pesar de que desde el Ejecutivo llevan semanas negando insalubridad, anunció la habilitación de 1.500 plazas en cuatro espacios diferentes para acoger a quienes llevan más de dos semanas a la intemperie. Algunos de ellos han formado asentamientos en la playa de El Trampolín aunque tampoco especifican cuántos. Según estimaciones policiales, de las 14 chabolas que había el 9 de agosto, pasaron a ser más de 80 al término de la semana pasada.

Fueron tanto los vecinos como los profesionales sanitarios quienes expresaron sus quejas por los problemas de salubridad que se viven en Ceuta y la presión asistencial extraordinaria. Sin embargo, tras tardar casi tres semanas en acudir al territorio, la ministra de Sanidad, Mónica García, negó este domingo que existiera una situación de "colapso" sanitario aunque sí admitió que hay áreas "especialmente tensionadas", entre ellas Urgencias, Medicina Interna y Atención Primaria, donde los profesionales están afrontando un "sobreesfuerzo" tras atender a 5.800 migrantes en los últimos 15 días. También reconoció la existencia de un "riesgo moderado" de epidemia entre los inmigrantes por las casi inexistentes condiciones de salubridad en los campamentos improvisados que han ido multiplicándose en el territorio ceutí.

Eso sí, pese a la rebaja de la alerta por la situación sanitaria por parte de Mónica García, ha incorporado 60 profesionales adicionales e insistió ayer en la necesidad de dar "un techo" a los migrantes para que puedan vivir en "condiciones de salubridad" y someterse a un seguimiento sanitario y cribados para evitar posibles brotes contagiosos. La responsable de Sanidad se ha encontrado con el rechazo de los médicos de Ceuta: el presidente del Colegio Oficial de Médicos de la ciudad autónoma, Enrique Roviralta, aseguró que los facultativos discrepan del diagnóstico realizado por la ministra y advirtió de la existencia de un "riesgo real de epidemia", llegando a calificar la situación de "bomba de relojería".

15 agresiones sexuales según la Policía

Otro de los problemas al que se enfrentan los ceutíes es la inseguridad, aunque recae especialmente en mujeres y menores por las agresiones sexuales. Respecto a este asunto también existen contradicciones: mientras el Sindicato Unificado de Policía (SUP) alertó de que se han producido 15 delitos de esta índole desde la entrada masiva, la responsable de Sanidad rebajó el dato a cinco, aunque admitió la diferencia entre ambas cifras. "Si la Policía tiene 15 y nosotros tenemos cinco, a lo mejor es que hay diez mujeres que no han pasado por el hospital o que no han pasado por los puntos de atención a la violencia machista", sostuvo este lunes.

El Gobierno central acordó con Marruecos la repatriación inmediata de los ciudadanos que ingresaron de forma irregular desde finales de julio a Ceuta. Sin embargo, el presidente ceutí también desconoce cuántos expedientes de devolución o expulsión se han iniciado, a la par que calculó que podrían tramitarse 15.000 procedimientos en un mes "si se destinan los medios necesarios", alentando así al Ejecutivo a acelerar la devolución de los ciudadanos al país vecino para recuperar la normalidad que Ceuta perdió hace ya casi tres semanas.