El Gobierno inicia en el Congreso los contactos para los Presupuestos en medio del escepticismo de socios y oposición
Hablar de Presupuestos en mitad de la crisis de Ceuta, a pocos meses de las elecciones y atendiendo a una aritmética parlamentaria que ha imposibilitado que el Gobierno los saque adelante en toda la legislatura puede resultar una excentricidad, pero el plan del Ejecutivo es precisamente ese: desplazar el foco de la polémica gestión de la entrada masiva de 80.000 inmigrantes irregulares en la ciudad autónoma y trasladarlo a las negociaciones presupuestarias. Por ese motivo, en Hacienda ya han iniciado los contactos —aunque de manera muy preliminar— con los diferentes grupos parlamentarios, entre los que principalmente se extiende el escepticismo ante la falta de apoyos que puede esperarse a estas alturas de curso y la idea de que el PSOE previsiblemente utilice el debate como "reclamo electoral".
Son las palabras de la portavoz del PP, Ester Muñoz, quien este martes aseguró que es "muy difícil creer a este Gobierno". "Llevamos hablando de la negociación de los Presupuestos tres años y medio y no se han registrado en esta Cámara (...) Ni siquiera sus socios le creen [al Ejecutivo]", aseveró. Muñoz no va desencaminada, pues, si bien los socios manifiestan su voluntad de encarar las negociaciones con seriedad y con la idea de que las Cuentas salgan adelante, tampoco obvian que es muy difícil que esto suceda, por no decir imposible, y su rechazo sirva de pretexto al presidente Pedro Sánchez para convocar elecciones.
Por un lado, el diputado del BNG, Néstor Rego, que ha confirmado "contactos" con el Ejecutivo, ha admitido que la expectativa de que los Presupuestos salgan adelante es "baja", aunque también ha defendido que si no se trata de un "paripé" por parte del Gobierno, tal vez haya "margen" para suscribirlos. También el PNV ha anunciado, en palabras de Maribel Vaquero, que se han iniciado las conversaciones con Hacienda y que su partido "trabajará para conseguir las mejores propuestas para Euskadi". En este sentido, la jeltzale espera que el Ejecutivo "sea hábil" en las negociaciones y cuente con "un poco de humildad", sabiendo "que no tiene una mayoría" para que salgan adelante.
Unas horas antes que Vaquero, el presidente del PNV, Aitor Esteban, había manifestado sus dudas de que las Cuentas vayan a salir adelante y, por tanto, que "debería haber una convocatoria electoral antes de final de año". La Constitución establece que el Ejecutivo debe presentar el proyecto de Presupuestos ante el Congreso al menos tres meses antes de que expire el ejercicio anterior, lo que sitúa el límite antes del 1 de octubre. Sin embargo, en Moncloa ya reconocen que, de nuevo, no cumplirán el plazo, ya que trabaja con un calendario que desplaza, como mínimo, hasta los primeros 20 días del próximo mes.
ERC y la reforma del sistema de financiación
Otros dos de los principales socios del Gobierno, ERC y Bildu, también han anunciado que se han producido los primeros contactos para negociar las Cuentas. Los abertzales, según su portavoz, Mertxe Aizpurua, creen que "hay probabilidades" de que, al contrario que los tres años anteriores, estas se llevan al pleno. Los republicanos, por su parte, son un actor clave en uno de los compromisos adquiridos por el Ejecutivo esta legislatura: la reforma del sistema de financiación autonómica.
ERC y Moncloa alcanzaron en enero un acuerdo sobre el nuevo modelo y han vuelto a advertir en las últimas semanas de que el cumplimiento de ese compromiso condicionará futuros pactos. De hecho, ERC ha vinculado expresamente la financiación con una eventual negociación y posterior apoyo de los Presupuestos y, en cualquier caso, fuentes de la dirección republicana no obvian que el PSOE puede utilizar el debate de las Cuentas como escaparate electoral.
Por otro lado, Podemos, si bien esta semana no ha adelantado si ha iniciado conversaciones con el Ejecutivo, hace apenas unos días aseguraba que las Cuentas circulan "por una autopista a ninguna parte": "Siempre dicen que los están negociando y que están hablando, y siempre es mentira", aseguró la secretaria general de los morados, Ione Belarra, que antes de verano ya aseveraba que la legislatura "está muerta".
En Junts tampoco confirman si están en contacto con el Gobierno, si bien las relaciones entre ambos están rotas desde hace casi un año y la portavoz Miriam Nogueras ya ha pedido abiertamente a Pedro Sánchez que adelante las elecciones. Por si fuera poco, los posconvergentes votaron en julio junto a PP y Vox en contra de la senda de déficit, un paso necesario en el avance de las Cuentas que, sin embargo, no ha impedido a Hacienda continuar adelante con su tramitación amparándose en un informe de la Abogacía del Estado que se encargó en la etapa de María Jesús Montero y que avala continuar con los objetivos fiscales comprometidos con la Comisión Europea, que son más restrictivos para las comunidades autónomas.
El Gobierno comenzó a negociar los Presupuestos de manera interna la semana pasada, en una reunión entre el ministro de Cultura y peso pesado de Sumar, Ernest Urtasun, y el ministro de Hacienda, Arcadi España. Desde entonces, en el espacio plurinacional defienden que las Cuentas deben ser "una herramienta para construir la España de la próxima década". De esta manera, aspiran a que sean "expansivos", con un fuerte contenido social, que tengan como "primera prioridad" la vivienda, la lucha contra la desigualdad y la pobreza, que refuercen los servicios públicos básicos y el cuidado de las personas, y que cuenten con "una apuesta definida" por la transición energética.