La matemática de las votaciones: qué debe pasar para que los dos decretos se convaliden… o decaigan por falta de apoyo

La matemática de las votaciones: qué debe pasar para que los dos decretos se convaliden… o decaigan por falta de apoyo

El Gobierno ha decidido mantener la votación pese a que Junts ha anunciado que rechazará ambos decretos y ha pedido al Ejecutivo que los retire. Podemos, en cambio, ha confirmado su apoyo a los dos textos, mientras que el PNV y Coalición Canaria han optado por separar su voto. Los partidos nacionalistas respaldarán el primero y votarán en contra del segundo.

Las cuentas parten de un Congreso muy fragmentado. El PP tiene 137 diputados; el PSOE, 121; Vox, 32; Sumar, 26; ERC y Junts, siete cada uno; EH Bildu, seis; y el PNV, cinco. En el Grupo Mixto están los cuatro diputados de Podemos y los representantes de Compromís, BNG, Coalición Canaria y UPN, además de Javier Ortega Smith, que abandonó el grupo parlamentario de Vox en julio.

El primero de los decretos cuenta con 172 votos a favor: 121 del PSOE, 26 de Sumar, cuatro de Podemos, siete de ERC, seis de EH Bildu, cinco del PNV, uno del BNG, uno de Compromís y uno de Coalición Canaria. En contra suma 171 votos: 137 del PP, 32 de Vox, uno de UPN y el de Javier Ortega Smith. A partir de ahí, los siete diputados de Junts son los que inclinan la balanza.

Si Junts mantiene el 'no' anunciado este jueves, los votos contrarios subirán a 178 frente a 172 favorables, por lo que el decreto decaerá.

Si, en cambio, Junts cambia de posición a última hora y se abstiene, el resultado quedaría en 172 votos a favor, 171 en contra y siete abstenciones, suficiente para convalidar el decreto. Para este tipo de votaciones no se exige mayoría absoluta: los votos afirmativos respaldan la convalidación y los negativos, la derogación.

Y si los siete diputados de Junts pasaran directamente al sí, el texto saldría adelante con 179 votos favorables frente a 171 en contra.

Por tanto, la cuenta del primer decreto es sencilla: si Junts vota no, cae; si se abstiene o vota sí, se convalida, siempre que el resto de grupos mantenga las posiciones anunciadas y no haya ausencias o errores en la votación.

El difícil camino del segundo decreto

El segundo texto parte de una situación mucho más complicada porque PNV y Coalición Canaria han anunciado que votarán en contra. Podemos sí lo apoyará, junto con PSOE, Sumar, ERC, EH Bildu, BNG y Compromís.

Con esas posiciones, el bloque favorable suma 166 diputados. Si Junts mantiene sus siete votos en contra, el 'no' alcanzaría 184 votos, al sumar PP, Vox, UPN, Ortega Smith, PNV, Coalición Canaria y Junts.

Pero aquí está la diferencia fundamental: una abstención de Junts no sería suficiente. Si sus siete diputados se abstuvieran, el resultado seguiría siendo de 166 votos a favor frente a 177 en contra.

Ni siquiera bastaría con que Junts pasara directamente al sí. En ese caso, el decreto alcanzaría 173 votos favorables, pero seguiría teniendo 177 en contra.

Por eso, para salvar el segundo texto el Gobierno necesita más cambios además del de Junts. Por ejemplo, si Junts votara a favor y los cinco diputados del PNV pasaran del 'no' a la abstención, el decreto quedaría con 173 síes frente a 172 noes y podría convalidarse. También servirían otras combinaciones de cambios entre los grupos que ahora han anunciado su rechazo.

En resumen, Junts puede salvar por sí solo el primer decreto, pero no el segundo.Todo queda abierto hasta que se vote

La posición oficial de Junts es, por ahora, votar en contra de ambos textos, lo que llevaría a la derogación de los dos. El Gobierno, pese a ello, ha rechazado retirarlos y mantiene el pleno extraordinario de este viernes, que comenzará a las 11.00 horas.

Las votaciones se producirán además en plena movilización por la vivienda. El Sindicato de Inquilinas ha convocado protestas coincidiendo con el pleno después de varios días de acampada en la Puerta del Sol y de movilizaciones en otras ciudades.