Multiplicación de los grupos parlamentarios

Multiplicación de los grupos parlamentarios

Los evangelios dan cuenta de dos ocasiones en las que Jesús hizo el milagro de la multiplicación de los panes y los peces: cuando, a partir de cinco panes de cebada y dos peces, los discípulos dieron de comer a una multitud de 5.000 personas, de modo que después de saciados se recogieron doce canastas de sobras. En esa línea de multiplicación de los turnos de intervención y de incremento de los presupuestos para las próximas legislaturas avanza la proposición de reforma del artículo 23 del reglamento del Congreso de los Diputados que han presentado diputados de los grupos Republicano, Mixto, Junts per Catalunya y Sumar, y que la Mesa de la Cámara en su reunión del día 13 de marzo de 2026 acordó admitir a trámite.

Proposición que no ha sido sometida a informe del Consejo de Estado –como es obligado con los proyectos de ley–, cuyas enmiendas a la totalidad presentadas por los grupos de Vox y del PP ya fueron rechazadas en el Pleno de la Cámara y que, una vez dictaminada por la Comisión correspondiente, está pendiente de debate en el Pleno que cierre el actual periodo de sesiones, si fuera incluida en el orden del día. El propósito de la reforma es el de abaratar las exigencias que en su actual redacción impone el artículo 23 del vigente reglamento para constituir grupos parlamentarios. De modo que, en adelante, los diputados, procedentes de una o varias formaciones políticas y en número no inferior a quince puedan ser un grupo parlamentario si hubieren obtenido un número de escaños no inferior a cinco y, al menos, el 10% de los votos correspondientes en el conjunto de las circunscripciones en que hubieren presentado candidatura o el 3% de los emitidos en el conjunto de la nación.

Estas rebajas, subrayadas en rojo, facilitan que vaya a ser suficiente haber obtenido un 10% de votos favorables en aquellas circunscripciones provinciales en que hubieren concurrido, siendo así que la exigencia anterior era de un 15%. También que vaya a bastar la obtención de un 3% de los sufragios a escala nacional, cuando hasta ahora se precisaba al menos un 5% en el conjunto del país. Lo que traducido al esperanto permite concluir que la proposición de reforma fomenta la fragmentación de manera que se formen en el Congreso más grupos parlamentarios, con las consecuencias negativas que esa proliferación acarreará para el buen discurrir de las tareas y debates de la Cámara y con el incremento de las dotaciones presupuestarias que conllevará su aplicación.

Ahora que van a cumplirse 50 años de las primeras elecciones libres celebradas el 15 de junio de 1977, viene a cuento recordar al periodista Francisco Cerecedo, el más brillante y efímero cronista de la primera legislatura, que en la segunda crónica de su sección El Hemicisco, fechada el 15 de julio, daba cuenta de la disputa en torno al número exigible para formar un grupo parlamentario que enfrentaba a las dos grandes formaciones políticas Con más de 100 diputados, UCD y PSOE, contra el resto de los partidos. También contaba que en su primer encuentro en los pasillos Fraga dijo a Carrillo que estaba leyendo su libro Eurocomunismo y Estado, que aunque en desacuerdo en muchas cosas, le parecía muy interesante y que tenía muchos cojones. De ese léxico abrupto Cuco Cerecedo concluía que, frente a la yarda y la libra anglosajona, don Manuel era partidario del 'sistema cojométrico decimal'. Vale.