Le han prohibido actuar en Reino Unido, Francia, Polonia y Suiza. ¿Debemos permitir que Kanye West ofrezca su concierto en España?
¿Se puede prohibir la entrada a un país a Dios? Pues está pasando. I am a God (Yo soy Dios) es el título de una canción de Kanye West. Un día le preguntaron al músico si la letra era autobiográfica; y soltó: “Soy Dios, no hace falta más explicación. Soy la mayor estrella viva. Soy Axl Rose, soy Jim Morrison, soy Jimi Hendrix”. El rapero también es la actual patata caliente de la música, con la implicación de gobiernos y partidos políticos. La gira europea de West, ahora autodenominado Ye (Atlanta, Georgia, 48 años), se ha convertido en un acto de fe (ya que hablamos de Dios) aspiracional que nunca llega. De momento, se han suspendido los conciertos en Reino Unido, Francia, Suiza y Polonia. En España se anuncia para el 30 de julio en el estadio Metropolitano de Madrid. La fecha se mantiene. “Es verdad que se han suspendido algunos conciertos, pero en España sigue en pie, no hay problema. Da pena lo que está pasando con las cancelaciones, porque él ha pedido perdón muchas veces. Cada país tiene su forma de ver las cosas. Además, la venta va bien. Todavía quedan entradas, pero no muchas”, afirma a este periódico un portavoz de Roller Group, uno de los tres promotores que organizan el concierto en la capital. Según esta fuente, el aforo será de unos 60.000 espectadores.