Las horas 'extra' no pagadas caen a su nivel mínimo en quince años a la espera del registro de jornada

Mientras la pugna por sacar adelante el nuevo sistema de registro horario se intensifica en el seno del propio Gobierno, el mercado laboral dicta sus propias reglas. El objetivo de la reforma cuya viabilidad está en cuestión tras el varapalo del Consejo de Estado es reducir el número de horas extra no pagadas; sin embargo, un análisis de los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) muestra que estas ya se encuentran en sus niveles más bajos de la serie histórica, que arranca en 2011. Y lo más importante: las pagadas suponen un 60%. Un porcentaje histórico, sobre todo si tenemos en cuenta que entre 2012 y 2016 llegaron a ser menos de la mitad.