Jesús Huerta, el alto cargo de la Junta de Andalucía colocado por Montero que ha puesto en pie de guerra a los loteros
Las protestas de los administradores de Loterías, que reclaman una actualización de sus comisiones tras dos décadas congeladas, han colocado en el foco al presidente de la Sociedad Estatal de Loterías y Apuestas del Estado (SELAE), Jesús Huerta. Su nombramiento no fue un caso aislado, sino que forma parte de una ristra de altos cargos procedentes de la Junta de Andalucía que María Jesús Montero fue colocando en empresas y organismos públicos dependientes de Hacienda tras su llegada al Gobierno.
Jesús Huerta Almendro (Jerez de la Frontera, Cádiz, 1965) es licenciado en Derecho y cuenta con una dilatada trayectoria en la gestión sanitaria. Desde 2018 preside Loterías y Apuestas del Estado, aunque buena parte de su carrera estuvo ligada a la Junta de Andalucía. Tras ocupar distintos cargos de responsabilidad durante los gobiernos de Manuel Chaves, su trayectoria quedó estrechamente vinculada a María Jesús Montero. El vínculo se consolidó en 2004, cuando Montero asumió la Consejería de Salud y propuso su nombramiento como director general de Financiación, Planificación e Infraestructuras, iniciando una relación de confianza que marcaría su posterior ascenso en la Administración estatal.
En 2008, Montero le nombró secretario general del Servicio Andaluz de Salud y, en 2012, cuando la dirigente socialista se hizo con el departamento de Salud y Bienestar Social, volvió a confiar en él para dirigir la Agencia de Servicios Sociales y Dependencia de Andalucía. El salto definitivo llegó cuando Montero cambió Salud por Hacienda en el Gobierno andaluz. Huerta la acompañó también en ese traslado: primero fue director general de Política Digital y, posteriormente, director general de Presupuestos de la Junta de Andalucía, uno de los cargos con mayor peso dentro de la Consejería que dirigía la hoy secretaria general del PSOE andaluz y número dos de la cúpula de Ferraz.
En 2018, apenas unas semanas después de que Pedro Sánchez llegara al Gobierno y situara a María Jesús Montero al frente del Ministerio de Hacienda, Jesús Huerta dejó la Junta de Andalucía para asumir la presidencia de Loterías, un organismo dependiente de ese ministerio. El nombramiento consolidó su salto a uno de los puestos mejor retribuidos del sector público estatal: en 2025 percibió una remuneración bruta anual de 258.786,85 euros, según la propia SELAE. Desde entonces se mantiene al frente de la entidad y afronta ahora una de las mayores crisis de su mandato, con los administradores de lotería movilizados para exigir una actualización de las comisiones que perciben, congeladas desde hace dos décadas.
Este jueves, la presentación del décimo de la Lotería de Navidad ha terminado en protestas contra Jesús Huerta al grito de "presidente, dimisión". Convocados por las asociaciones mayoritarias de loteros, unos 150 representantes de administraciones de toda España le han exigido la actualización de las comisiones, junto con el precio de los décimos y premios. En este sentido, el PP ha pedido la comparecencia de Jesús Huerta en el Congreso y también ha registrado una iniciativa para exigir medidas que mejoren la rentabilidad de las administraciones de Lotería.
Los nombramientos de Montero
El aterrizaje de Huerta en Loterías tampoco fue una excepción dentro de los cambios que acompañaron la llegada del nuevo Gobierno. En los años siguientes, distintos responsables con los que Montero había coincidido durante su etapa en la Junta de Andalucía fueron asumiendo puestos de responsabilidad en empresas públicas y organismos dependientes del que entonces era su ministerio, Hacienda. Uno de los nombres más sonados es el de Vicente Fernández, que presidió la SEPI hasta 2019 y cuyo recorrido acabaría convirtiéndose en el primer gran revés político para ese grupo de altos cargos procedentes de Andalucía.
Fernández dejó la presidencia después de que se reabriera la causa por el supuesto amaño en la adjudicación de la mina de Aznalcóllar, una investigación vinculada a su etapa como alto cargo de la Junta de Andalucía y de la que terminó absuelto años después. Sin embargo, ya fuera del cargo, la Audiencia Nacional le investiga ahora por su presunto papel en la trama que, según los informes de la UCO, habría mediado en torno a rescates empresariales concedidos por la SEPI durante la pandemia, con especial foco en Tubos Reunidos.
Los investigadores sostienen que, una vez abandonó el cargo, mantuvo influencia sobre la SEPI y participó junto a Leire Díez y el empresario Antxon Alonso en una estructura que presuntamente facilitaba el acceso a información interna, impulsaba determinados expedientes y obtenía beneficios económicos mediante contratos y mordidas. Una de las pruebas clave de la UCO para destapar esta trama fue un chat que compartían ellos tres bajo el nombre de Hirurok ('Nosotros tres', en euskera), donde presuntamente hablaban de sus maniobras.
Inicialmente, Montero defendió a Vicente Fernández alegando que los hechos investigados eran posteriores a su salida de la SEPI y que, cuando le nombró, no existía "ningún indicio" para sospechar de él. Aunque, ya avanzada la investigación, terminó diciendo que se arrepiente de haber "confiado" en él.
Belén Gualda es otro de los altos cargos del entorno de María Jesús Montero que ha acabado bajo investigación en esta causa. Gualda llegó a la Presidencia de la SEPI en marzo de 2021, a propuesta de la entonces ministra de Hacienda, después de haber coincidido durante años con ella en la Junta de Andalucía y tras una breve etapa al frente de Navantia. Ahora está imputada por el juez Santiago Pedraz en la misma causa que Vicente Fernández. Pese a ello, Montero ha cerrado filas con ella y ha defendido públicamente que mantiene "toda" su confianza.
Montero también incorporó en 2020 a Enrique Cervera como director de Comunicación de SEPIDES, filial de la SEPI. Cervera era un histórico responsable de prensa del Gobierno andaluz durante la etapa de Manuel Chaves y también le acompañó después en el Ministerio de Política Territorial durante el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. También procede de la etapa de Montero en la Junta de Andalucía Lidia Sánchez Milán, que desarrolló buena parte de su carrera en distintos puestos de responsabilidad en la Junta antes de ser nombrada directora de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre en 2020.
Más tarde ascendió a secretaria de Estado de Función Pública y actualmente ocupa la Subsecretaría del Ministerio de Hacienda, además de presidir el Parque Móvil del Estado. Su recorrido también forma parte de ese trasvase de cuadros de la administración andaluza a organismos y empresas del Ministerio de Hacienda en la etapa de Montero.