Hollywood apostó por el buen y arriesgado cine hace 50 años
Ocurrió hace cincuenta años. En una cinematografía que muchos de los que juramos eso tan cursi como veraz de amar el cine consideramos como la mejor que ha existido nunca. Hablo del cine norteamericano. Antes se le denominaba así. Ahora hay que aclarar que se trata del cine estadounidense. No solo lo realizaron directores nativos. También insignes directores europeos, a los que allí ofrecieron múltiples medios para expresar su talento. Y los inversores y productores siempre tuvieron abrumadoramente claro que el principal objetivo de su negocio era ganar dinero, inventarse fórmulas para reventar las taquillas o repetir temáticas, esquemas, estados emocionales, morales o pseudomoralistas que no fallan casi nunca. También espectáculo y creación de estrellas. ¿Y riesgos? Los mínimos.