“¿Eso no es porno?” “No, es contenido y soy mi propia jefa”: la industria cultural vuelve a hacer protagonista de sus historias a OnlyFans

“¿Eso no es porno?” “No, es contenido y soy mi propia jefa”: la industria cultural vuelve a hacer protagonista de sus historias a OnlyFans

Cassie está desesperada porque su futuro marido Nate no quiere gastarse 50.000 dólares en las flores para su boda soñada. Así que el personaje que interpreta Sydney Sweeney en la última temporada de Euphoria decide cambiar Instagram por OnlyFans para costearse el capricho. Está tan convencida de que lo que publica es solo material para redes —contenido, en la jerga actual— que le enseña con naturalidad alguna de sus fotos vestida como un bebé o un perrito a cuatro patas a una de sus amigas. “¿Eso no es porno?”, le responde esta. “Yo pensaba lo mismo, pero he leído sobre el tema y hay un gran malentendido. La plataforma se usa para comunicarse… y yo seré quien esté al mando”, contrargumenta Cassie. Ella será su propia jefa, como lo cree ser el personaje de Sweetpea Golightly en la tercera temporada de Industry, cliché de la generación Z que recurre a este sistema para comprarse ropa cara, mientras hace prácticas en un banco de inversión. El mismo argumento supuestamente empoderador utiliza la actriz Elle Fanning en su papel en Margo tiene problemas de dinero cuando su carrera universitaria se trunca al quedarse embarazada de un profesor. “No es solo porno”, le dice una compañera para terminar de reforzar su convicción de que dadas estas circunstancias —la maternidad temprana y no planeada— no hay alternativa a OnlyFans.

Seguir leyendo