¿Y si Venezuela es solo el principio?
Esta barbarie de Venezuela no tiene visos de detenerse en el territorio venezolano. Trump llevaba meses amenazando hasta que ha logrado sacar a Maduro de su fortaleza. La primera víctima, vejada y pisoteada, es el derecho internacional. El resto de los países occidentales se encoge, paralizado, como los viajeros del metro cuando un matón golpea a alguien. O como cuando el pistolero empieza a armarla en el salón del Oeste. Si la operación prosigue con derramamiento de sangre, malo. Pero si cuajase en una transición medio pacífica, las consecuencias podrían ser aún peores.