Qué fue de Brigitte Nielsen: de icono del cine de acción a la maternidad tardía

Qué fue de Brigitte Nielsen: de icono del cine de acción a la maternidad tardía

A finales de los 80, la imponente figura de Brigitte Nielsen parecía estar en todas partes. Su altura, su imagen de "amazona" y su matrimonio con Sylvester Stallone la convirtieron en uno de los rostros más reconocibles del Hollywood de los años ochenta. Sin embargo, tras aquella explosión de fama, su trayectoria tomó un rumbo muy distinto, alejándose poco a poco de las grandes producciones para construir una carrera mucho más diversa.

Antes de convertirse en actriz, Nielsen comenzó trabajando como modelo internacional. Su físico poco convencional para la época —supera el metro ochenta y cinco— llamó la atención de fotógrafos como Helmut Newton y pronto dio el salto al cine.

Su debut llegó por todo lo alto en 1985 junto a Arnold Schwarzenegger en El guerrero rojo (Red Sonja). Ese mismo año participó en Rocky IV, interpretando a Ludmilla Drago, la esposa del temible boxeador soviético Ivan Drago. El rodaje coincidió con el inicio de su relación con Sylvester Stallone, con quien se casó pocos meses después y volvió a compartir pantalla en Cobra (1986).

Aunque su matrimonio apenas duró dos años, formaron una de las parejas más mediáticas de la década. Nielsen también dejó huella como la villana Karla Fry en Superdetective en Hollywood II (1987) y, más tarde, protagonizó numerosas películas de acción, fantasía y serie B. Además, desarrolló una breve carrera musical, que tuvo un éxito razonable en Europa.

A partir de los años noventa su presencia en Hollywood fue disminuyendo, y la actriz Nielsen optó por enfocarse en la televisión, especialmente en la europea, donde encontró una segunda vida profesional. Participó como presentadora en Italia, intervino en numerosos realities —entre ellos The Surreal Life y Flavor of Love— y llegó a protagonizar programas centrados en su vida personal. Durante esos años habló abiertamente de sus problemas con el alcohol, ingresó voluntariamente en rehabilitación y convirtió esa experiencia en parte de su discurso público sobre la recuperación.

Su vida sentimental también siguió ocupando titulares. Tras cinco matrimonios, encontró estabilidad junto al italiano Mattia Dessì, con quien contrajo matrimonio en 2006.

Uno de los momentos que más sorprendió llegó en 2018, cuando fue madre de su quinta hija, Frida, a los 54 años tras un largo tratamiento de fecundación in vitro. La actriz ha explicado en numerosas entrevistas que el proceso duró más de una década y que no fue un camino sencillo, aunque asegura que volver a ser madre cambió completamente sus prioridades.

A sus más de sesenta años, Brigitte Nielsen continúa vinculada al mundo del espectáculo, aunque de forma mucho más esporádica que durante su etapa de mayor fama.

Mantiene una buena actividad en redes sociales, donde comparte fotografías familiares, campañas publicitarias y recuerdos de sus grandes éxitos del cine. Buena parte de su contenido gira hoy alrededor de su hija pequeña y de una vida mucho más tranquila que la que llevó durante los años ochenta y noventa.