Las diferencias ideológicas entre Le Pen y Bardella amenazan a la ultraderecha
La fórmula propuesta era el clásico *ticket *estadounidense. Un tándem electoral que debía abarcar un espectro ideológico mayor que el de la propia candidata, muy circunscrito al votante clásico del Reagrupamiento Nacional (RN). Marine Le Pen, presidenta, y Jordan Bardella, primer ministro: dos formas de ver la ultraderecha. La del segundo, más cercana al establishment, al poder económico, a una cierta moderación o cálculo en determinados ataques a la política migratoria. La primera, más social, radical, antieuropea y confrontada al islam. Pero el pasado 7 de julio, en el tribunal de apelación de París, se oyó un crujido en la relación. Y la rentrée política no está siendo todo lo armónica que cabía esperar.