La guerra del ‘sabbat’ se libra en un café de Jerusalén
No era la intención de Yoel Ben David cuando abrió en junio Café Basimtá (En el callejón, en hebreo), en el centro de la parte occidental de Jerusalén, cerca del mercado de Mahane Yehuda. En una ciudad cada vez más religiosa, en la que los judíos ultraortodoxos representan ya el 46% de la población y los seculares han descendido al 13%, buscaba un local comercial en uno de los escasísimos barrios con abundante población secular. Quería abrir en sabbat, la jornada sabática que comienza al anochecer el viernes y termina unas 24 horas más tarde. No para “ser abanderado de nada”, ni lanzar un mensaje político, sino para añadir una opción de ocio a una ciudad que se vuelve “aburrida en sabbat”, con apenas un puñado de cafeterías y bares abiertos en los barrios judíos, cuenta frente a su local. La decisión, sin embargo, movilizó a facciones de judíos ultraortodoxos, que comenzaron a manifestarse a la entrada gritando a los clientes “shabbes” (sabbat, en yidish). Como cualquier fósforo en la lucha por el carácter de Jerusalén crea un incendio, decenas de israelíes parieron una contramanifestación liberal. La cafetería ha acabado así convertida, a su pesar, en epicentro de una pugna que saca a la luz las brechas internas en el seno de la mayoría judía en Israel.