El PP ve en la propuesta de Junts para apartar a Sánchez una estrategia para "ganar tiempo" y descarta al PNV como aliado para la moción

El PP ve en la propuesta de Junts para apartar a Sánchez una estrategia para "ganar tiempo" y descarta al PNV como aliado para la moción

La postura de los socios del Ejecutivo apenas se ha movido tras la sentencia del Tribunal Supremo que condena a José Luis Ábalos a 24 años de prisión. Tras la comparecencia de este miércoles del presidente del Gobierno en el Congreso de los Diputados para dar explicaciones sobre los casos de corrupción que cercan a su entorno, elevaron el tono contra Pedro Sánchez pero siguen sosteniéndole en el cargo, lo que llevó al líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, a calificarles de "indignos". El popular volvió a ofrecer una moción de censura para convocar elecciones inmediatas, pero no consigue aunar los apoyos suficientes para que prospere. Lo nuevo llegó de la mano de Junts, que propuso a Sánchez que dimita para que el Congreso elija un nuevo presidente. En Génova no le dan ninguna importancia y simplemente lo consideran una "ocurrencia discursiva" con el único objetivo de "ganar tiempo" a la espera de que acabe la legislatura.

La presión del PP sobre quienes siguen apoyando al Ejecutivo es incesante, pues a pesar de que emiten críticas constantes sobre la debilidad de la legislatura y los casos de corrupción, no dejan caer al Gobierno. Por eso la estrategia de los populares pasa por evidenciar públicamente sus contradicciones y este miércoles Feijóo lo volvió a hacer al poner sobre la mesa una moción de censura que se votaría de forma inminente. Echaría al Gobierno mediante dicha fórmula, según expresó, "hoy mismo", pero nadie dio un paso al frente. "Quieren seguir apadrinando el viaje de Sánchez en el último cuarto de mandato", sostienen en la dirección popular.

Les bastaría solo con los diputados de Junts o del PNV -además de los de Vox-para sacar adelante la herramienta parlamentaria y acudir a las urnas, pero los populares ya no buscan el respaldo de la formación liderada por Aitor Esteban. Tras las informaciones de esta misma semana extraídas del informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil que apuntan a reuniones del PNV con la trama de Leire Díez para "propiciar" el rescate a la compañía Tubos Reunidos, el PP considera que los jeltzales "están metidos en el ajo" al dirigir un Gobierno -el del País Vasco- que "está negociando" parte de dicha trama. De hecho, la vicesecretaria de Regeneración Institucional, Cuca Gamarra, sugirió que estas informaciones son las que "están condicionando" que la formación vasca siga apoyando a Pedro Sánchez.

Otra razón que consideran en Génova para que el PNV apoye a Sánchez es que "no puede dejar caer el Gobierno vasco". Actualmente, el País Vasco está gobernado por el PNV en coalición con el Partido Socialista de Euskadi. Por tanto, el único posible aliado al que puede recurrir el PP para seguir insistiendo en la idea de la moción de censura es Junts, a pesar de que continúa prácticamente en el mismo punto de partida que cuando empezaron a salir a la luz los escándalos que rodean al Ejecutivo y con la condena a Ábalos. "¿Cuántas sentencias quieren, a partir de cuántas se van a mover?", insisten en Génova, donde critican que "siendo un partido de derecha, aguante a un Gobierno de izquierda", máxime con las encuestas en Cataluña apuntando a una caída de los posconvergentes en favor de Aliança Catalana.

La portavoz de Junts en la Cámara Baja, Míriam Nogueras, asumió en su discurso que el presidente del Gobierno no promoverá un adelanto electoral, por lo que ofreció la receta del ya ex primer ministro de Reino Unido, Keir Starmer, a un Sánchez que considera "tocado y hundido". "Le planteamos un ejercicio de parlamentarismo noble: haga lo que hacen los demócratas que se encuentran en circunstancias similares", es decir, que se aparte para que el Parlamento elija a alguien "que sí tenga la capacidad de cumplir con Cataluña", presionó Nogueras. Recordó la portavoz catalana el verso de Salvador Espriu para seguir apretando al presidente del Ejecutivo: "A veces es necesario y forzoso que un hombre muera por un pueblo, pero jamás ha de morir todo un pueblo por un solo hombre".

Sin embargo, estos pequeños pasos de los posconvergentes no despiertan nada en la dirección popular, donde piden "que se atrevan a cruzar la línea". Mientras tanto, Feijóo aguarda a las próximas elecciones generales, sean cuando sean, porque "hay una mayoría de españoles que no se resigna y quiere cambio" y considera que el tiempo corre a su favor. "Cada día que pase seguiremos siendo más y daremos un Gobierno limpio, con su ayuda o sin ella", espetó señalando a la bancada de Junts.