Burnham hereda una relación con la UE que apenas ha despegado tras el Brexit y nuevos roces con Trump
Andy Burnham ha demostrado hasta ahora que tiene un gran olfato político. La prioridad, como ha dejado claro, va a ser la política nacional, y las pocas pistas que ha dado sobre cuál será su estrategia internacional sugieren que no cambiará mucho la senda trazada por su predecesor, Keir Starmer. Pero antes de poner un pie este lunes en Downing Street, ya ha dado un golpe de efecto en la cuestión que más inquietud y recelo ha provocado entre los afiliados y votantes laboristas durante los últimos años.