Abdellatif Hammouchi, el jefe de inteligencia marroquí que los hackers acusan del asalto a Ceuta... y recién condecorado por Marlaska

Abdellatif Hammouchi, el jefe de inteligencia marroquí que los hackers acusan del asalto a Ceuta... y recién condecorado por Marlaska

El funcionamiento de los servicios de Inteligencia marroquíes no puede entenderse sin conocer la figura de Abdellatif Hammouchi, a quien ahora una filtración del grupo de hackers argelino Jabaroot sitúa como uno de los supuestos responsables de la entrada masiva de migrantes en Ceuta el 30 de julio. Hammouchi es, desde 2005, el director de la Dirección General de Vigilancia Territorial (DGST) —el servicio de inteligencia interna del reino alauí—, y también de la Dirección General de Seguridad Nacional (DGSN) —de la que depende la Policía—. Como máxima autoridad de inteligencia, ha sido uno de los principales interlocutores en materia antiterrorista con las autoridades españolas, hasta el punto de ser condecorado por el Ministerio del Interior con la Gran Cruz del Mérito de la Guardia Civil en octubre de 2025.

Los hackers de Jabaroot difundieron, el 24 de agosto, una base de datos con información personal de más de 70.000 integrantes de la Dirección General de Vigilancia del Territorio (DGST), el servicio de inteligencia interior, y de la Dirección General de Seguridad Nacional (DGSN), la Policía marroquí, los dos organismos dirigidos por Hammouchi. Los documentos incluyen presuntamente nombres, fechas de nacimiento, números de identificación, códigos de empleados públicos y años de incorporación. Una segunda relación aporta también grados y datos bancarios de unos 1.400 miembros de esos cuerpos, según publicó y corroboró El Confidencial.

En sus mensajes acompañando la filtración, que presentan como un "regalo a Europa y, especialmente, a España", Jabaroot sostiene que la migración desde Marruecos fue utilizada como parte de un plan oficial que, según los hackers, estaría orquestado por Fouad Ali el Himma, principal consejero del rey Mohamed VI —de quien dicen no habría estado al tanto— y del que Hammouchi habría sido el brazo ejecutor.

Según la versión difundida por los piratas informáticos, agentes dependientes de la DGST se desplazaron a Castillejos, en la frontera con Ceuta, antes y durante los acontecimientos para coordinar sobre el terreno el movimiento de personas hacia la ciudad autónoma. El colectivo afirma disponer de sus órdenes de misión y promete divulgar una lista específica con los nombres de quienes "orquestaron y coordinaron el plan de Ceuta". Con la decisión de dejar fluir los flujos migratorios, recoge El Confidencial de ex agentes marroquíes, el aparato del reino alauí se buscaba responder a las informaciones publicadas en julio por catorce medios internacionales —con participación española— sobre las prácticas de espionaje de los servicios marroquíes.

Hombre clave de la inteligencia marroquí

Jabaroot asegura que Hammouchi teme convertirse en la "cabeza de turco" de la crisis, por la que Marruecos no ha depurado responsabilidades pero que sí ha aprovechado para sacar a relucir sus reivindicaciones territoriales sobre Ceuta y Melilla, en palabras del propio ministro de Justicia del reino alauí en presencia de Mohamed VI.

En cualquier caso, la trayectoria de Hammouchi hunde sus raíces en el aparato de seguridad marroquí desde que, en 2005, Mohamed VI lo nombró director de la DGST en plena reorganización de los servicios de seguridad posterior a los atentados yihadistas de Casablanca de mayo de 2003, que causaron 45 muertos y marcaron un endurecimiento de la política antiterrorista del reino.

El salto definitivo de Hammouchi llegó en mayo de 2015, cuando el monarca lo situó también al frente de la DGSN sin relevarlo de la dirección de la DGST. Desde entonces, ha concentrado el mando sobre la Policía y los servicios de inteligencia interior, una acumulación de competencias que lo convierte en uno de los hombres más importantes del Estado marroquí.

Su posición también lo convierte en uno de los principales interlocutores de los servicios policiales y de inteligencia extranjeros. Bajo su dirección, Marruecos ha reforzado el intercambio de información con España, Francia, Alemania, Estados Unidos y otros países en materias como terrorismo yihadista, narcotráfico, redes de inmigración irregular y delincuencia organizada.

Sin embargo, su trayectoria no está exenta de polémica. La investigación periodística del consorcio Forbidden Stories que investigó el Proyecto Pegasus —una operación de espionaje marroquí utilizando el spyware israelí Pegasus— señaló a Hammouchi como uno de los responsables del programa que, supuestamente, habría seleccionado e intervenido miles de números pertenecientes a periodistas, activistas, opositores y responsables políticos extranjeros. Rabat ha negado reiteradamente haber comprado o utilizado el programa, con el que fueron infectados los móviles del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska y la ministra de Defensa, Margarita Robles, en 2021, en plena crisis diplomática entre Madrid y Rabat en la que también se produjo una entrada masiva en Ceuta,. La Audiencia Nacional archivó dos veces la investigación por ese espionaje sin identificar al autor, después de que Israel —propietaria del spyware— se negase a compartir la información necesaria.

Condecorado por España y Francia por antiterrorismo

En cualquier caso, la cooperación de Marruecos en política antiterrorista ha llevado a Hammouchi a ser reeconocido e incluso condecorado en países europeos. España, sin ir más lejos, le concedió en 2019 la Gran Cruz de la Orden del Mérito de la Guardia Civil. El Consejo de Ministros aprobó la condecoración aludiendo genéricamente a los "méritos y circunstancias" que concurrían en el máximo responsable de la inteligencia marroquí.

La condecoración le fue entregada seis años después, en 2025, de manos del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, en una ceremonia privada en la sede de la Dirección General de la Guardia Civil, con la presencia de la entonces directora del cuerpo, Mercedes González. Interior explicó entonces que se trataba de un reconocimiento a la cooperación en materia de seguridad y a la lucha antiterrorista desarrollada por Marruecos, además de una muestra de la "excelente" relación entre ambos países.

La imposición de la Gran Cruz suscitó críticas de asociaciones como Jupol, que la calificó de "inaceptable", según recogió entonces el diario ABC. En julio de este año, apenas unos días antes de la crisis migratoria, Sumar exigió al Gobierno retirarle la condecoración como supuesto responsable del 'caso Pegasus' y pidió explicaciones sobre las supuestas operaciones marroquíes con Pegasus. El responsable marroquí había recibido además, en 2014, la Cruz Honorífica al Mérito Policial con Distintivo Rojo.

Francia, que también ha cooperado estrechamente con Hammouchi y la inteligencia marroquí en materia antiterrorista, también le reconoció como oficial de la Legión de Honor en 2015, un gesto considerado como un acercamiento diplomático después de que la Justicia francesa abriese una investigación por denuncias de presuntas torturas en 2014. Francia incluso intentó interrogar a Hammouchi en un viaje del director de inteligencia a París ese año, lo que llevó a que Rabat congelase la cooperación judicial con París duramente meses. Francia también le concedió la Medalla de Honor de la Policía Nacional francesa en 2024, un año antes de que ambos países aprobasen una hoja de ruta para estrechar su cooperación antiterrorista. Cabe destacar que también Francia estuvo salpicada por el caso Pegasus, cuando la investigación periodística sobre el espionaje reveló que un número utilizado por Emmanuel Macron fue seleccionado en 2019 como posible objetivo de vigilancia, al igual que los teléfonos del entonces primer ministro Édouard Philippe y de varios ministros franceses.