Podemos enfila la recta final hacia las andaluzas debilitado tras su fiasco en Castilla y León y pendiente de una "reflexión"
Los pésimos resultados obtenidos en las elecciones del domingo en Castilla y León por la izquierda alternativa, en general, y particularmente por Podemos elevan la presión para alcanzar un acuerdo para una lista única a la izquierda del PSOE de cara a las siguientes elecciones en el horizonte: las autonómicas de Andalucía. Esos comicios aún no están convocados, pero tendrán lugar en junio, como tarde. Y si hasta el momento parecía decidido que Podemos se presentaría por un lado e IU (en coalición con el pequeño Movimiento Sumar de Yolanda Díaz) lo haría por otro, este lunes los morados admitieron que deben hacer una "reflexión" y anunciaron, además, que "en los próximos días" harán públicos los "resultados" de dicho análisis.
El encargado de anunciar la apertura de este proceso de "reflexión profunda" fue el secretario de Organización de Podemos, Pablo Fernández, que en un tono inusualmente grave admitió que el resultado de su partido en Castilla y León —apenas un 0,74% de los votos— ha sido "catastrófico" y "nefasto". Para los morados, el problema es que este desplome no es una anécdota, sino que corre el riesgo de convertirse en una dinámica asentada, puesto que en las elecciones autonómicas de Aragón del pasado febrero tampoco alcanzaron el 1% de los sufragios y las perspectivas de cara a las andaluzas también son sombrías.
Fernández evitó ofrecer detalles sobre qué decisiones puede llevar aparejadas esta reflexión, y en privado los dirigentes de Podemos consultados tampoco sueltan prenda. Pero lo cierto es que, con las andaluzas en el horizonte más inmediato, la prioridad para la izquierda es evitar un nuevo colapso que profundice la crisis. Allí, las encuestas dibujan una IU que, sin grandes alegrías, aguanta un resultado relativamente sólido, aunque su hegemonía en el espacio a la izquierda del PSOE se ve cada vez más cuestionada por la pujanza de Adelante Andalucía, la formación nacionalista de izquierdas capitaneada por la exlíder de Podemos en la comunidad, Teresa Rodríguez. Podemos, por el contrario, corre el riesgo real de sacar otro cero si se presenta por separado.
Desde hace meses, y conocedora de este peligro, la dirección autonómica de Podemos se ha mostrado favorable a buscar una alianza con IU de cara a esa cita pese a que en ella esté incluida Movimiento Sumar. No obstante, la cúpula estatal morada, liderada por Ione Belarra, ha rechazado hasta el momento cualquier acuerdo en el que esté presente la pequeña formación de Yolanda Díaz, que apenas existe en Andalucía —como en buena parte de España—, pero con la que IU ha pactado presentarse a las elecciones. Si eso puede cambiar es, por ahora, una incógnita, pero lo cierto es que los malos resultados de las últimas elecciones presionan para ello, puesto que pueden poner en riesgo el objetivo real de Podemos: llegar relativamente fuerte a los comicios generales, donde su candidata será Irene Montero.
Sumar, también abocado a hacer movimientos
Mientras tanto, los partidos integrados en la alianza Sumar están a la espera de los movimientos que pueda ejecutar Podemos. Este lunes, la coordinadora de Movimiento Sumar, Lara Hernández, no mentó a la formación morada en la rueda de prensa posterior a la Ejecutiva del partido de Yolanda Díaz, pero sí dejó entrever que los catastróficos resultados de la izquierda a la izquierda del PSOE están directamente relacionados con la desunión de las formaciones en dicho espectro político. "Necesitamos articular más procesos de reencuentro para pensar qué país queremos ofrecer a la ciudadanía", dijo.
Fuentes de Movimiento Sumar insisten en que la posibilidad de que su partido, IU y Podemos concurran juntos en futuros comicios —y en primer lugar en los de Andalucía— depende de la formación liderada por Ione Belarra, ya que, reiteran, no son ellos quienes se niegan a sentarse en una mesa de negociación a la hora de acordar una hipotética coalición. Hasta ahora, Podemos tenía más sencillo mostrar su rechazo a un eventual pacto con Sumar por la presencia de la vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, con quien mantiene sonadas desavenencias. Pero la presión sobre el partido morado es mayor desde que Díaz anunció que no se presentará como candidata a las futuras elecciones generales.
Sea como fuere, Lara Hernández lamentó este lunes los "duros resultados" de su coalición con IU en las elecciones de Castilla y León, aunque se mostró optimista con "el proceso vivo" en el que se encuentra la izquierda a la izquierda del PSOE. Sin ir más lejos, confirmó que este sábado se reunirá el Grupo de Coordinación de Movimiento Sumar, donde está previsto que analicen más a fondo los últimos resultados electorales y en la que será inevitable la discusión sobre próximos movimientos en el espacio político. Al igual que Podemos, IU-Sumar se quedó este domingo fuera de las Cortes de Castilla y León al cosechar apenas un 2,2% de los votos, apenas 27.000.