Las aventuras extraordinarias de lord Jacinto Antón

Uno se adentra por un camino montañoso, en aquel pueblo del Montseny, hasta llegar a la masía de Can Batllic. El mapa es el artículo La charca de las salamandras. Se ve la encina y al lado la charca, pero su autor no está: el aventurero de juventud eterna no espera en ese lugar bucólico donde ha pasado, expectante, tantas horas durante más de medio siglo. Bajo aquella encina a Jacinto Antón —periodista de EL PAÍS desde hace 40 años— se le han aparecido todo tipo de bicharracos silvestres, pero la mañana de Jueves Santo solo se veía una cabra. Se alzó del sueño, durante dos segundos contempló al intruso, bostezó y volvió a reposar.