Cómo el cine explica la arquitectura

El cine permite entrar en los edificios. Se pasea por las vidas cotidianas de las personas, abre una ventana en el trasiego que se monta a diario en las calles de las ciudades. Se mete en la cabeza de los arquitectos y refleja los problemas de la población. Por eso el cine, en toda su complejidad, se convierte en un meta-arte a la hora de narrar, indagar y analizar la arquitectura. No solo porque consiga adentrarse físicamente en los edificios, en gran parte porque logra resumir tanto los contextos urbanos, económicos y sociales como los personales. Eso hacen los documentales y las películas que, entre hoy y el día 8 de noviembre, podrán verse en Barcelona. Y que el 2 de diciembre llegarán, parcialmente, a Madrid.