Ciudades y autonomías exigen empadronarse para diversos tipos de billetes como ahora introduce Madrid en su tarjeta de transporte
La decisión en la Comunidad de Madrid de reclamar el empadronamiento para que los usuarios puedan expedir la tarjeta de transportes en la que recargar los distintos billetes para viajar en metro, autobús o Cercanías que entró en vigor el lunes pasado no es un hecho aislado en España, donde la mayoría de comunidades o de grandes ciudades exigen acreditar que se es residente para acceder a billetes de transportes generales y sobre todo a títulos bonificados, ya sea para jóvenes, para mayores de 65 años o para hogares vulnerables.
Entre las grandes ciudades, el Área Metropolitana de Barcelona es una de las que sigue el modelo más parecido al que acaba de implantar la Comunidad de Madrid. Tanto para obtener la targeta para el público general (la tarjeta roja T-Metropolitana) como para aquellas que dan derecho a la gratuidad o a un descuent o (la tarjeta T-Metropolitana rosa grautita o reducida), el requisito previo es estar empadronado en alguos de los 36 municipios que conforman el Área Metropolitina. Una vez asegurado este documento, también habrá que acreditar según los casos la edad, el grado de discapacidad de al menos el 33% o la renta de hogares vulnerables.
También Palma exige el empadronamiento o el DNI para poder acreditar que son residentes a las personas que quieran expedir su Tarjeta Única de transporte, que permite viajar grautitamente en metro y autobús urbano de la ciudad, así como autobuses interurbanos por todo Mallorca.
Antes de la polémica que ha provocado que la Comunidad de Madrid empiece a exigir el padrón para tener tarjeta de transporte, ser "residente" en Castilla-La Mancha ya es un requisito que figura en el convenio entre estas dos comunidades para que los habitantes en Castilla-La Mancga puedan disponer del Abono Transportes del Consorcio Regional de Transportes Públicos Regulares de Madrid, como manera de determinar la financiación por cada gobierno autonómico. Dentro de territorio castellanomanchego, el padrón también es un requisito para acceder a los beneficios de la tarjeta dorada de transportes, para mayores de 65 años.
En Zaragoza,la Tarjeta Ciudadana que emite el Ayuntamiento y da acceso a travía, bici pública y autobuses metropolitanos se dirige solo a "personas que estén de alta en el padrón de la ciudad", aunque existen otras modalidades para reunir en una sola tarjeta distintos medios de transporte que no lo requieren, la Tarjeta Lazo y la Tarjeta Interbús, ambas emitidas por el Consorcio de Transportes de Zaragoza.
Padrón para transporte con descuento
Es una modalidad frecuente que comunidades o grandes ciudades no exijan estar empadronado para obtener una tarjeta de transporte con tarifas ordinarias, pero sí demostrar que se es residente en su territorio si de lo que se trata es de tener algún tipo de tarifa bonificada.
Es el caso, por ejemplo, de Bilbao, donde no se exige el padrón para obtener la tarjeta Barik que reúne títulos para viajar por toda Vizcaya en sus modalidades "anónima" y "personalizada". Si se trata de la tarjeta joven (el perfil Gatze) sí es necesario presentar un empadronamiento emitido como un máximo un mes antes de la fecha de activación y que acredite un periodo mínimo de residencia de un mes.
Para el "modelo normalizado", la tarjeta Buscyl de Castilla y León solo requiere presentar el DNI o, si se es menor, también del padre, madre o tutor. Junto a esta modalidad, existe otra para "perfiles bonificados de empadronado" que sí deben acreditar residencia, de la misma manera que para tener descuentos por familias numerosas hay que acreditar esta circunstancia.
Algo similar ocurre en La Rioja. Allí, no es necesario presentar el padrón para obtener el abono mensual que permite viajar por todas las líneas de autobús de Logroño, pero sí lo es si se trata de la tarjeta Monedero Estudiante, con grandes descuentos para alumnos de cualquier ciclo formativo. En este caso, al cumplimientar la solictud para tener este abono transportes se debe permitir que el Servicio de Transportes de La Rioja compruebe identidad, empadronamiento y matriculación en un determinado centro.
Navarra exisge un certificado de empadronamiento expedido en los tres meses anteriores para expedir el Carnet de Transporte Joven.
Comunidades que no y ciudades que sí y a la inversa
Por el contrario, la Comunitat Valenciana no exige estar empadronado en su territorio para poder obtener la tarjeta Móbilis o SUMA que permite viajar en transporte público por toda el Área Metropolitana de Valencia. Su modalidad más básica no requiere ni siquiera identificación y es intercambiable entre pasajeros. Para tener la tarjeta Móbilis o SUMA personalizada sí es necesario aportar una foto y el DNI pero ni en su tarifas bonificadas para jóvenes o para mayores se exige empadronamiento. En el primer caso, para la reducción hasta los 31 años, se exige DNI, NIE o pasaporte y también el carnet JOVE, que no requiere tampoco padrón. Para no españoles, tanto comunitarios como no, se exige que acrediten que son residentes legales en España. En el segundo, un DNI, carnet de conducir, un Número de Identidad de Extranjero (NIE) o pasaporte en vigor para poder acreditar que son mayores de 65 años.
Si bien Sevilla no requiere el empadronamiento para la tarjeta de su Consorcio de Transportes que incluye la red de transportes urbanos, la línea 1 del Metro, Cercanías y autobuses urbanos en la ciudad y en localidades adyacentes. Andalucía tampoco lo hace para su Tarjeta Verde, aunque si se trata de la Tarjeta Joven el empadronamiento es junto con el DNI la forma de acreditar que se tiene un domicilio en esta comunidad.
A la inversa, la Tarxeta da Movilidade de Galicia y su versión para usuarios de 4 a 20 años, la Tarxeta Xente Nova, no requieren presentar el padrón para poder acceder a descuentos y viajar por distintos medios de transporte por su territorio. Sin embargo, la tarjeta PassVigo, que el ayuntamiento de esta ciudad presenta como "la tarjeta de los vigueses y las vigueses", si requiere que estos lo acrediten con el padrón, ya sea para las tarifas normales o reducidas para menores o personas mayores. Solo en el caso de la tarjeta estudiante se requiere la matriculación en un centro escolar (lo que contempla en sí el padrón) o en una universidad. Igual sucede con la Tarjeta Coruña Millennium, para viajar en autobús por la ciudad y por su área metropolitana y que requiere llevar al menos seis meses empadronado en A Coruña.