Whigfield, la reina del 'Saturday Night' que convirtió un éxito eurodance en 30 años de carrera
Era 1994. Unos pocos compases y una sencilla coreografía eran capaces de llenar cualquier pista de baile (no hablemos ya de todos los escenarios de obras escolares de fin de curso).
Eso fue lo que consiguió Whigfield con Saturday Night, uno de los mayores fenómenos musicales de los años noventa. Detrás de ese nombre artístico estaba la danesa Sannie Charlotte Carlson, nacida en 1970.
Antes de dedicarse profesionalmente a la música trabajó como modelo tras instalarse en Italia. Allí conoció al productor Larry Pignagnoli, con quien comenzó una colaboración que cambiaría su vida.
Como ocurrió con muchos artistas asociados al boom del dance europeo, el cambio de tendencias musicales a finales de los noventa redujo notablemente su presencia en las listas de éxitos. Sin embargo, Carlson nunca dejó la música. Publicó nuevos álbumes, realizó versiones actualizadas de algunos de sus clásicos y empezó a firmar trabajos también con su nombre real, Sannie, mostrando un sonido más cercano al pop y la electrónica contemporánea.
Además, encontró una segunda vida en festivales dedicados a la música de los noventa, donde continúa siendo una de las artistas más reclamadas. La propia cantante ha reconocido en varias entrevistas que durante un tiempo llegó a cansarse de interpretar Saturday Night por la enorme promoción que implicó en los años noventa, pero con el paso del tiempo ha aprendido a disfrutar del cariño que sigue despertando entre varias generaciones.
A sus 56 años, Sannie Charlotte Carlson sigue plenamente activa. Continúa actuando por Europa y América y mantiene una buena agenda de conciertos, compartiendo cartel con otras figuras emblemáticas del eurodance como Haddaway, Corona o Jenny Berggren. Solo entre 2025 y 2026 ha participado en numerosos eventos internacionales y mantiene actuaciones programadas en distintos países, incluida España.
Además, sigue publicando música nueva. Este 2026 lanzó Suga, demostrando que no vive únicamente de la nostalgia y que continúa grabando material inédito. También permanece muy activa en redes sociales, donde combina recuerdos de su carrera con imágenes de sus conciertos actuales.
En los últimos años también ha mostrado una faceta mucho más personal. En 2024 reveló públicamente que había superado un cáncer de mama diagnosticado una década antes y compartió imágenes de su tratamiento para animar a otras personas a realizarse revisiones preventivas. La publicación tuvo una gran repercusión y fue ampliamente aplaudida por sus seguidores por la naturalidad con la que habló de una experiencia que había mantenido en privado durante años.
"Luchar contra el cáncer de mama fue algo extraño —decía la cantante—. Un momento estaba viviendo mi mejor vida haciendo música nueva en Londres, al siguiente estaba atrapada en una burbuja de adormecimiento. A pesar de que las operaciones y las terapias de radiación fueron difíciles, tuve tanta fuerza al ver a tantos otros pacientes incluyendo niños luchando contra esta horrible enfermedad, y muchos nunca más salieron del hospital San Raffaele en Milán. Espero que esta foto (tomada durante la terapia de radiación) no ofenda a nadie pero ayude a que se revisen de vez en cuando a pesar de que te sientas increíble ❤️ Os deseo a todos una vida saludable y feliz ❤️❤️", terminaba.
A sus 56 años, y tres décadas después de conquistar medio mundo con un baile que todavía hoy sigue sonando en bodas, fiestas y festivales, Whigfield ha demostrado que un gran éxito no tiene por qué ser el final de una carrera.