Sánchez decide si pone las urnas este año mientras el resto de partidos acelera para activar su maquinaria electoral

Sánchez decide si pone las urnas este año mientras el resto de partidos acelera para activar su maquinaria electoral

La sonora derrota de los decretos de vivienda han sumido en una gran incertidumbre el panorama político nacional. Todas las miradas están puestas en el presidente Pedro Sánchez, el único con potestad para convocar elecciones generales, una opción que empezó a sonar con fuerza el pasado viernes en los corrillos en el Congreso y que cargos en el PSOE y en el Gobierno ya ven como una posibilidad más que factible. Aunque en Moncloa no descartaban nada estos días, también resistir, el resto de partidos, a la derecha y a la izquierda, ya se preparan ante un escenario que podría llevar a España a las urnas antes de que finalice este año, en contra de lo prometido por el jefe del Ejecutivo, que siempre ha asegurado que los comicios serían en 2027. Esta opción desafiaría a varias encuestas, como la que hizo en septiembre Instituto DYM para 20minutos, que daba una holgada mayoría absoluta la suma de PP y Vox.

Después de un fin de semana que Sánchez se ha tomado para reflexionar, tal y como admitían el viernes fuentes gubernamentales, todos los escenarios están abiertos. El presidente ha pasado las últimas 48 horas analizando con sus cargos de confianza en el Ejecutivo y en el PSOE las opciones que tiene. Uno de los factores determinantes es el calado de las manifestaciones convocadas el sábado en 50 ciudades españolas, a las que acudieron decenas de miles de personas.

En Moncloa han estado valorando si este movimiento ciudadano puede servir como pista de despegue a una convocatoria electoral que movilice al electorado de la izquierda. Para ello, el viernes trataban de mantener el foco en los partidos del arco de la derecha que impidieron la convalidación de los dos decretos ley sobre vivienda. Pero el hecho de que el Gobierno de Sánchez lleve ya más de ocho años en el poder y la crisis habitacional no ha hecho sino acrecentarse también es un factor a tener en cuenta, toda vez que en algunas proclamas de las manifestaciones del sábado se vertían críticas contra el Ejecutivo central.

La otra opción que hay sobre la mesa del Gobierno es resistir pese al varapalo del Congreso a los decretos y a la confirmación, una vez, más de la ausencia de una mayoría parlamentaria que sustente sus políticas. Dado que la vivienda es uno de los principales problemas de los españoles, según las encuestas, en Moncloa se plantean continuar y tratar de aprobar nuevas medidas que no requieran el aval parlamentario.

Podría haber una tercera opción, adelantada este domingo por El Independiente, que consistiría en disolver las Cortes para convocar elecciones e intentar en ese tiempo aprobar de nuevo al menos uno de los dos decretos ley de vivienda, el que incluía el grueso de las medidas, para que lo convalidara después la Diputación Permanente del Congreso, el órgano que rige en sustitución de la Cámara Baja en periodos no ordinarios de sesiones. En este órgano, el Gobierno ya no dependería de Junts para sacar el decreto, sino que le valdría con los votos de los partidos que lo apoyaron el pasado viernes.

En cualquier caso, en Moncloa y el PSOE ha reinado el silencio este pasado fin de semana y no dejan entrever cuál será el camino que tome el presidente. De hecho, Sánchez mantiene la agenda que tenía prevista para este lunes y a las 9.30 horas estará en la inauguración del XXIX Congreso Nacional de la Empresa Familiar. La agenda del rey Felipe VI también complica que este lunes pueda haber una convocatoria electoral, pues por la mañana se marcha junto a la reina Letizia de viaje oficial a Finlandia.

En el PSOE, la mayoría de cargos consultados sigue pensando que ahora se da un buen escenario para la convocatoria electoral. En cualquier caso, nadie se atreve aún a avanzar el movimiento final del presidente. En Moncloa aseguran que en estos momentos rige la "normalidad" hasta que se diga lo contrario, lo cual explica el congreso de la empresa familiar, pero no hay cerrada ninguna puerta.

Aunque hay cargos que siguen sin ser partidarios de convocar, la mayoría cree que el adelanto es "razonable" en este marco y que la vía de aprobar el decreto para luego convalidarlo en la Diputación Permanente es "buena". "Si es posible, es una buena vía", sostiene un cargo territorial del PSOE. También los hay que creen que, a estas alturas, si no se convoca a las urnas, tendría "un coste" para el partido. Pocos se animan a expresar su opinión públicamente; la excepción fue este domingo Carlos Martínez, líder socialista en Castilla y León, quien ve "irremediable" adelantar las elecciones. "Noviembre mejor que diciembre", dijo.

En todo caso, lo que más se escucha cuando se pregunta en el PSOE es incertidumbre, pues nadie se atreve a pronosticar ningún movimiento del presidente este lunes. "Hay que esperar"; "estamos a la expectativa"; "nadie sabe nada ni se atreve a pronosticar nada", sostienen desde distintos sectores del partido.

Ante este escenario tan incierto, todos los partidos se están preparando para la posibilidad de ir a elecciones. El que más deberes tiene que hacer es la coalición Sumar, que a partir de ahora se llamará Frente Amplio, un nombre que los partidos que la integran decidieron ayer mismo, en una reunión de urgencia para tratar de acelerar la consecución de un cartel electoral a la izquierda del PSOE. Es cierto que en Sumar, ala minoritaria del Gobierno de coalición, ya tenían octubre en el horizonte para terminar de diseñar la nueva alianza, pero ya han fijado el día 17 para anunciar a su líder y candidato. "La convocatoria electoral es competencia exclusiva del presidente del Gobierno y estamos preparados para cualquier escenario", aseguran.

Los tiempos, de todas formas, no terminan de cuadrar si Sánchez decidiera convocar elecciones esta semana, ya que, en ese caso, el plazo para registrar coaliciones para los comicios terminaría el 16 de octubre; más adelante vendría el turno de las listas. Y a Sumar, o Frente Amplio, aún le queda resolver la parte quizá más delicada: intentar una alianza con Podemos que permita a la izquierda del PSOE presentar una candidatura unida.

En el lado contrario, el de la derecha, no duda en animar a Sánchez a que pulse el botón electoral, como viene haciendo toda esta legislatura, primero por la amnistía, después por las causas que corrupción que acorralan al Ejecutivo y, más recientemente, por la crisis de Ceuta, que sigue sin estar resuelta.

Este domingo, el secretario general del PP, Miguel Tellado, se dirigió directamente al presidente: "Pedro, no te lo pienses más. Hazlo. Convoca las elecciones generales. Aprieta el botón". Aunque los populares desconfían de que el jefe del Ejecutivo vaya a decidirse ya a llamar a las urnas, en Génova dicen estar más que "listos y preparados" para ir a elecciones y, si se cumplen lo que pronostican todas las encuestas -salvo el CIS-, tomar el relevo y tratar de solucionar la crisis de vivienda aplicando sus propias recetas después de ocho años de un Gobierno que, en su opinión, han resultado ser un fracaso.

No temen en el PP ningún desgaste electoral al haber sido uno de los partidos que hizo decaer los decretos del Ejecutivo, pues apuestan por unas medidas contrarias a las contenidas en esos textos y creen que su electorado es consciente de ello. Por eso, no creen que la situación pueda transferir votos entre el bloque de la izquierda y el de la derecha, sino que, como mucho, "puede hacer que algunos que seguían apoyando a Pedro Sánchez terminen por elegir a Podemos o Sumar".

Algo parecido opinan en Vox, donde no creen que Sánchez vaya a firmar el decreto de elecciones ya, pero igualmente se lo exigen porque "se tendrían que haber convocado hace mucho tiempo", tal y como afirmó el pasado viernes Santiago Abascal.