Emiliano Monge: “Solo hay una cosa peor que el censor: el delator”

Emiliano Monge: “Solo hay una cosa peor que el censor: el delator”
Emiliano Monge, fotografiado en el patio de la librería Finestres de Barcelona, el 19 de septiembre.

Dice Emiliano Monge (Ciudad de México, 48 años) que cada persona construye su pasado a la medida de lo que necesita para que su presente se sostenga, tales son las posibilidades. De ese proceso de reinvención constante, añade, lo que más le interesa no es tanto lo que cada quien recuerda, “sino por qué lo recuerda de esa manera”: “Qué nos dice eso de un personaje o de una persona”. En ese laberinto sin fin se adentra en En lengua privada (Random House), un conjunto de relatos, a caballo entre la ficción y lo ensayístico, en los que pone a dialogar sus lecturas con diversos episodios de su vida y de la de los que lo rodean. Los hermanos Joyce, Virginia Woolf o Coetzee, entre otros, van desfilando para conversar ―a veces literal, a veces metafóricamente― con las vivencias de Monge, que se pone a sí mismo en el centro por primera vez y rebusca en sus recuerdos para hablar de la muerte, la enfermedad y esa cosa esquiva y obsesiva para cualquier escritor: el lenguaje.

Seguir leyendoMonge, fotografiado el 19 de septiembre en Barcelona.