Así es la familia de Xisco Quesada, el 'influencer' fallecido por un cáncer de páncreas
A los 28 años. Esa era la edad que tenía, ya hablando en pasado, Xisco Quesada cuando ha fallecido este miércoles 11 de febrero víctima de un cáncer de páncreas metastásico. Los familiares del influencer daban a conocer la fatal noticia en sus redes "con enorme tristeza", dado que el joven siguió queriendo vivir hasta el final, hasta el punto de que poco antes de que pereciera frente a la enfermedad había pedido ayuda a sus seguidores —en su cuenta de Instagram acumulaba alrededor de 270.000 followers— para poder costearse un carísimo tratamiento en una clínica privada.
El mallorquín, cuya enfermedad se le había diseminado también al hígado, razón por la que la coloración de su piel en sus últimas semanas de vida se había vuelto de un color amarillo macilento, había visibilizado en su perfil el avance de la enfermedad, narrando desde su día a día a todos los pasos que estaba siguiendo por recomendación médica para una futurible pero difícil cura que, final y desgraciadamente, no ha llegado.
Y es que la vida del jugador de fútbol de algunas formaciones locales como el San Pedro, CD Cide y UD Alaró cambió de manera drástica el 5 de junio de 2025, cuando le fue diagnosticado el cáncer de páncreas en estadio IV con metástasis. Ocho escasos meses en los que a Xisco, sin embargo, le dio tiempo a cumplir uno de sus sueños: el de casarse con el amor de su vida, Nuria Garcés, quien también tiene una gran legión de seguidores —algo más de 37.000— y que igualmente ha mostrado la rutina y la complicidad con su compañero durante todo este tiempo.
Su historia de amor comenzó hace muchos años, cuando se conocieron siendo adolescentes. Con ella disfrutaba del mar o de los viajes que realizaron juntos, como a Sevilla o a Bilbao, dado que les encantaba conocer la geografía española. Dicha pasión no tardó en dar frutos, dado que la pareja se convirtió en padres primerizos muy pronto, cuando nació en febrero de 2022, su primogénito, Xavi, a quien se le uniría algo más de dos años después, a principios de junio de 2024, su hermano pequeño, Mateo.
Por aquel entonces, sin embargo, la pareja no había pasado por el altar. Pero el diagnóstico hizo que Xisco no se lo pensase dos veces y, ante el lógico miedo de no saber cuándo podía llegar su final, decidió hincar la rodilla y pedirle matrimonio a su novia. "Después de escuchar 'cáncer de páncreas con metástasis' entendí que todo podía cambiar de un momento a otro", escribió en la publicación con la que dio a conocer que se darían el "Sí, quiero". "Así que reuní a los míos, y al final del discurso… Me arrodillé. Frente al amor de mi vida. Este fue el momento en que decidí vivir con un propósito. Creo que no hay vídeo más real que este. Ni filtros ni adornos. Simplemente sentimiento. Gracias a la vida por este instante", añadió.
No esperaron prácticamente nada de tiempo para la ceremonia en la que se prometían amor eterno, que tuvo lugar en Palma de Mallorca. "Ella es mi mujer, mi compañera de vida desde prácticamente la adolescencia, la persona que ha estado siempre a mi lado en las buenas y en las malas y que, hoy en día, demuestra su fortaleza más que nunca. Mientras yo lucho mi batalla, ella sostiene una familia entera con una fuerza que me deja sin palabras. Diga lo que diga, me quedaré corto. Gracias por estar siempre a mi lado, porque el amor no es solo decirlo, es demostrarlo", afirmó junto a un carrusel de fotografías del enlace.
Inmediatamente después, su siguiente paso fue el de firmar un testamento y, con toda probabilidad, también las diversas cartas que dejó escritas para que, al fallecer tras pasar sus últimos meses ingresado en la Clínica Universidad de Navarra, en Pamplona, no se dejase nada "en el tintero". A su esposa le daba así las gracias por estar a su lado "pudiendo haberte ido". "Creaste momentos preciosos hasta en un hospital. Ese domingo de gorros marineros, el día de nuestra boda, tu 'sí, quiero' y tu discurso me marcaron de por vida. Eres la persona más dura que conozco, pero, si un día caigo, no quiero que cargues con ser fuerte siempre. Quiero que te dejes ayudar. Enseña a nuestros hijos a ser valientes, pero buenos, a pedir perdón y a cuidarse entre ellos, siendo aquel equipo que en su día construimos", le ha dicho.
Ella, por su parte, también le ha dejado un hermoso comunicado. "Papi… No tengo palabras para expresar todo lo vivido, todas las experiencias, aventuras y todo lo que me has enseñado durante el camino juntos", ha afirmado, añadiendo que sus hijos le "quieren y adoran". "Saben y sabrán que tienen al mejor papá del mundo, que los recuerdos que tienen son para toda la vida y son los más bonitos que podrían haber vivido. Estás para siempre con nosotros, no lo olvides. Te amamos ahora y siempre, tu familia", ha finalizado.