El caso de Cyril Schreiner, el 'influencer' francés que reconoció simular el secuestro de su perro para hacerse viral

El caso de Cyril Schreiner, el 'influencer' francés que reconoció simular el secuestro de su perro para hacerse viral

Aunque alcanzar repercusión en redes sociales pueda estar al alcance de cualquiera con un teléfono móvil, mantenerse vigente en un mundo tan competitivo como el de la creación de contenido resulta muy difícil. Por ello, no son pocos los influencers que adoptan medidas desesperadas para intentar despertar interés en su audiencia o seguir generando visitas con su contenido propio, más allá de la pura viralidad puntual.

En esos momentos de crisis creativa, el caso del tiktoker Cyril Schreiner ha sacudido por completo a la comunidad virtual de Francia debido al carácter cuestionable de su estrategia, después de que el joven francés admitiera públicamente haber simulado el secuestro de su mascota como un método para ganar visibilidad, aprovechando la preocupación que, presumiblemente, generaría su testimonio.

Todo comenzó el pasado 1 de febrero, cuando Schreiner, que cuenta con más de 8,5 millones de seguidores en TikTok y cerca de 1,6 en Instagram, compartió un vídeo en el que, entre lágrimas, denunciaba que le habían arrebatado a su perro, de nombre Albert. Más tarde, se hizo eco de una supuesta grabación de las cámaras de vigilancia de una vivienda en las que se observaba cómo dos individuos encapuchados se llevaban a su mascota.

Aunque no hubo que esperar mucho para que, el día 5, se produjese el supuesto 'reencuentro' con su mascota, lo cierto es que el desgarrador testimonio del tiktoker, enmarcado en una reciente oleada de robos de mascotas, provocó una avalancha de mensajes de apoyo y consternación entre sus seguidores, profundamente conmovidos y deseosos de ayudarle a encontrar a Albert y de mantenerse informados sobre cualquier novedad del caso.

Por ello, no era de extrañar que, en cuanto Cyril confirmó el pasado martes 10 de febrero que todo lo relacionado con el supuesto secuestro del animal no era más que una broma que fue demasiado lejos —un montaje orquestado por él mismo para llamar la atención de su audiencia—, la viralidad del caso jugaría en su contra, desatando una equiparable oleada de críticas y comentarios negativos.

En su vídeo, el creador de contenido achaca esta cuestionable estrategia a una etapa extremadamente complicada para él, tanto a nivel económico como personal, vinculada a una supuesta crisis creativa y a una pérdida de rumbo e interés respecto al contenido de humor que le habían caracterizado. "Quería crear entretenimiento y alegría", explicó Schreiner, ahora consciente de que hay determinadas líneas rojas que no deben cruzarse y que hay determinados asuntos que "no son para bromas".

En este sentido, y tras editar todas sus publicaciones anteriores, advirtiendo de la falsedad de lo que se cuenta con un "#guionizado", el influencer recalcó que no perseguía motivaciones económicos, sino que su estrategia de hacerse viral a partir de un falso secuestro respondía a su propia desilusión gradual con las redes sociales.

No obstante, su propósito de destinar todo el dinero generado a causas benéficas por el bienestar animal no impidió recibir feroces críticas que dañaban su reputación y lo situaban en el punto de mira de un boicot, tachándolo de "manipulador" e "irrespetuoso", entre otros insultos, por burlarse y trivializar una situación que afecta a miles y miles de familias con mascotas robadas.