Magma, el grupo que vino del planeta Kobaïa
En la invisible bolsa de valores de los géneros musicales, seguramente no hay acción más devaluada que el rock progresivo (bueno, sí: la New Age). Y no es justo, ya que paga por la arrogancia de sus primitivos defensores, que se creían sibaritas en lo estético e, incluso, en lo moral. Pero ya saben que lo peor para cualquier música suelen ser los excesos de sus militantes.