La nueva ola de gentrificación y turismo amenaza a las librerías: “A los propietarios no les importa el contenido social de los comercios”

Es muy celebrado el hecho de que el libro físico, el que se toca y que se huele, no se haya visto desplazado por el formato digital (como, ay, les pasó a los pobres discos…). Pero el libro físico pesa bastante y ocupa bastante espacio, y ese espacio donde se almacenan, exponen y venden los libros (se llaman librerías) cada vez requiere una mayor inversión, por la constante subida de los precios inmobiliarios, asociados muchas veces a procesos de gentrificación y turistificación. La fisionomía de las ciudades está cambiando (hay quien dice que la ciudad, tal y como la conocemos, está siendo destruida) y algunas librerías se ven arrolladas por el rodillo de este hipotético éxito urbano.


