La izquierda fracasa en su búsqueda de la unidad: Frente Amplio y Podemos solo irán juntos en Canarias y Comunidad Valenciana
Tras un año clamando por la unidad, la izquierda estatal no ha conseguido ponerse de acuerdo y Frente Amplio y Podemos concurrirán separados a las elecciones del 29 de noviembre en la inmensa mayoría de las circunscripciones de España, a excepción de las correspondientes a Canarias y la Comunidad Valenciana, donde lo harán junto a Nueva Canarias y Compromís, respectivamente. Así, son 5 de 52 las circunscripciones en las que la izquierda figurará en una sola papeleta. Con este dramático resultado para el electorado progresista concluye una semana durísima, de reproches cruzados y negociaciones que más bien han sido pulsos.
"Hemos planteado todas las opciones sin líneas rojas. No han querido aceptar la propuesta. Están en su derecho. Somos 15 organizaciones. Queríamos ser 16. Una no ha querido. Lo haremos las que estamos", asegura Frente Amplio en un comunicado en el que insiste en que "la honestidad, generosidad y la falta de líneas rojas se demuestra con la constante predisposición de Ada Colau [su líder] para hablar y llegar a acuerdos con todo el mundo anteponiendo toda cuestión a lograr la unidad".
La sensación entre los dirigentes de izquierdas en privado ha sido a lo largo de todo este viernes de pesimismo generalizado. A apenas dos horas del cierre del plazo para presentar las coaliciones, Frente Amplio propuso por escrito a Podemos "puestos de salida prioritarios" en Madrid y Cataluña, además de la potestad de nombrar a uno de los futuribles portavoces del grupo parlamentario que saliese de las elecciones. Podemos, sin embargo, rechazó la propuesta una hora después, pasadas las 23.00 h, arguyendo que aceptarla supondría "romper la alianza" que habían sellado a principios de semana con ERC y Gabriel Rufián. En un comunicado, confirmaban de manera abierta lo que venían días deslizando: que querían que Madrid y Cataluña quedaran fuera de la ecuación de pactos.
"Proponemos que Cataluña, donde Comuns y ERC van a competir, y Madrid, la circunscripción en la que la existencia o no de acuerdos no penalicen el voto, constituyan singularidades que no impidan el acuerdo en el resto de territorios", aseguraban los morados, antes de acusar directamente a la dirección de Frente Amplio de estar "bloqueando" los pactos en el resto de circunscripciones españolas. Sin embargo, fuentes de la coalición plurinacional acusaban a la formación de Ione Belarra de ni siquiera sentarse en la mesa de negociaciones a no ser que IU decidiera negociar bilateralmente con ella y fuera del marco de Frente Amplio, un supuesto que los de Antonio Maíllo rechazaban de plano.
Un conteo de acuerdos
Los primeros acuerdos se cerraban a última hora del jueves. Primero en Canarias, donde Podemos, Nueva Canarias, Movimiento Sumar e IU pasaban a conformar Unidad del Pueblo Canario. Después, en Aragón, con Chunta Aragonesista como gran fuerza motora de la coalición Chunta Aragonesista Frente Amplio Aragón, que incluye también a Izquierda Unida, Movimiento Sumar, Partido Verde y Recortes Cero.
A pesar de los llamamientos constantes, finalmente Podemos no figurará en esta alianza encabezada por la izquierda soberanista aragonesa. Y Baleares, donde Mès, Esquerra Unida y Sumar también pactaban acudir a las urnas bajo el nombre de Ara MÉS-Front Ampli, al que tampoco se han unido los morados.
Ya este viernes, los acuerdos llegaban en la Comunidad Valenciana, vertebrado por Compromís, la única región junto a Canarias en las que formaciones de Frente Amplio sí han coincidido con Podemos. Al 29N irán todos estos partidos arropados por la marca Compromís-Front Valencià, a las que se ha sumado Esquerra Republicana del Pais Valencià. Entretanto, Frente Amplio anunciaba que incorporaba a su alianza a Batzarre (Navarra), Iniciativa del Pueblo Andaluz, Somos Asturies, Recortes Cero y Partido Humanista.
En torno a media tarde, para presionar inútilmente a Podemos, Izquierda Unida anunciaba en Andalucía que su formación concurriría a los comicios con Movimiento Sumar, Iniciativa del Pueblo Andaluz y Verdes Equo bajo el nombra de Frente Amplio Por Andalucía. La región andaluza cerraba el conteo de anuncio de acuerdos hasta la medianoche, cuando se confirmaba que ninguna negociación había llegado a buen puerto.
Reproches velados
A lo largo de todo este viernes, no han sobrado los mensajes cruzados y los reproches velados entre todas las partes del espectro progresista. Si la ministra Mónica García criticaba a quien ha puesto "palos en las ruedas dificultando el acuerdo generoso y honesto" que Frente Amplio ofrecía a Podemos, especialmente en Madrid (donde Emilio Delgado anunció que le reservaban un puesto de salida), Ione Belarra defendía que en Madrid y Barcelona la dispersión del voto no penalizaría tanto (una idea en la que lleva insistiendo días el exlíder de la formación Pablo Iglesias) y pedía a IU que "reconsiderase" su negativa a negociar pactos bilaterales con los morados al margen del Frente Amplio en otros territorios.
Por su parte, si Gabriel Rufián admitía que había "fracasado" en su intento de unir a la izquierda, pero que no lo había conseguido, entre otros asuntos, por "una lucha de egos", Aina Vidal, de los Comunes, lo acusaba directamente de haber lanzado "una opa hostil" contra el espacio político que representan en Cataluña tras su acuerdo con Podemos.
No han faltado tampoco las palabras de enfado y decepción, también en el seno de la formación morada contra los suyos. El dirigente del partido Javier Sánchez Serna hacía un llamamiento a la sensatez en su perfil de X, también a sus propias filas. "Si no hay unidad, si con nuestra división contribuimos a la llegada de un gobierno de PP-Vox, quedaremos desacreditados para muchos años. Así que desde aquí pido a los partidos de izquierdas, también al mío, a que hagan un esfuerzo sincero por cerrar una unidad general en las próximas horas. Supongo que un mensaje, después de lo visto estas semanas, no solucionará mucho. Pero el silencio, en estos momentos, quizá sirva de menos", aseveraba.
También Irene de Miguel, la líder de Unidas por Extremadura —compuesto por Podemos, Izquierda Unida y Alianza Verde— manifestaba su indignación y apuntaba a los escollos insalvables que se estaban dando en el centro del país. "No sé qué pasará hoy, pero lo que es evidente es que existe una brecha cada vez mayor entre lo que sucede en Madrid y la política que hacemos en las periferias. Muy harta de quienes solo piensan en ganar el relato, pero olvidan que hay que ganar un país", expresaba.
Una semana de ofrecimientos
Los diferentes dirigentes de Frente Amplio (Más Madrid, IU, Movimiento Sumar y Comunes) han estado toda la semana tendiendo la mano a Podemos para que se incorporase e hiciese más fuerte un proyecto, el suyo, que ha sido construido tras dos años de trabajo. Los morados, por su parte, pensaban que ellos, y en particular Irene Montero, representan "la izquierda valiente" que puede doblar el brazo al PSOE, más aún después de lograr un acuerdo de colaboración con Gabriel Rufián, y que por tanto cualquier proyecto a gran escala (Madrid y Cataluña) debía pivotar en torno a este tándem.
Al igual que Frente Amplio no se mostraba dispuesto a ceder el número 1 de Emilio Delgado por Madrid, más teniendo en cuenta que pertenece a Más Madrid —la fuerza de izquierdas referencia en la Comunidad por encima del PSOE— y Podemos no tiene representación en el territorio, tampoco los morados aceptaban para Irene Montero otro número que no fuera el 1 en dicha circunscripción, por lo que todo quedaba abocado al desacuerdo.
En este punto emerge Ada Colau, la persona que Frente Amplio ha decidido que lidere al espacio. La exalcaldesa de Barcelona había llegado incluso proponer públicamente no aceptar dicho encargo si ello facilitaba un acuerdo con Podemos. Este viernes, la dirigente ha viajado a Zaragoza para escenificar el acuerdo al que el frente había llegado con Chunta Aragonesista y desde allí ha insistido en "la coincidencia programática" con Podemos y ha apelado a la petición de unidad de "las calles”. Además, a apenas ocho horas de que cerrase el plazo para presentar las coaliciones electorales para el 29N, pedía al cabeza de lista de ERC, Gabriel Rufián, que no bajase "los brazos" y ayudase a convencer a Podemos para incorporarse a una candidatura unitaria de izquierdas.
La realidad es que el acuerdo en Cataluña se volvía casi imposible ya a inicios de esta semana, después del acuerdo entre la formación de Ione Belarra y los republicanos, abiertamente criticado por Frente Amplio. Así, los morados accedían a no presentarse en Cataluña y dar su apoyo a los republicanos a cambio de dos puestos de candidatos independientes en sus listas (el 6 y el 10) y de que Gabriel Rufián participase en actos de campaña con Irene Montero fuera de la comunidad.
Esto dejaba a los Comunes, la segunda fuerza más votada en Cataluña en las elecciones de 2023, en una situación muy complicada, pues ERC había rechazado de plano involucrarse en ningún término con Frente Amplio y cualquier clase de acuerdo pasaba por que el partido de Ada Colau se diluyese en la candidatura de los republicanos, algo a todas luces quimérico. La unidad en el resto del territorio español también ha resultado serlo.