Huelga y cena de Nochebuena en el astillero

Algunos comienzos son una declaración de intenciones. He aquí un ejemplo: “No se quitaban el mono de currelas ni para las reuniones ni para las cañas ni para ningún acto público. El mono era en sí mismo la protesta y el motivo”. Es el inicio de Son como glaciares los barcos de acero, la primera novela de Cynthia Menéndez (Vigo, 33 años) que, tras su publicación el año pasado en gallego, en la Editorial Galaxia, acaba de ser traducida al castellano en el sello conjunto Los Aciertos&Pepitas. Es una novela con un horizonte erizado de grúas portuarias y de protestas laborales, ya que cuenta la privatización de un astillero en los años noventa. Está inspirada, sobre todo, en la huelga y el encierro que mantuvieron, durante las Navidades de 1997, los trabajadores del astillero vigués Hijos de J. Barreras.